
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La serie "Su Majestad", que se estrena este jueves en Amazon Prime Video, se perfila como una audaz incursión en el terreno de la sátira política, enfocándose en uno de los temas más delicados del panorama español: la monarquía. Creada por los guionistas Borja Cobeaga y Diego San José, esta nueva propuesta de comedia se adentra en un ámbito que tradicionalmente ha sido considerado como un tabú, lo que la convierte no solo en un entretenimiento, sino en un reflejo de las inquietudes sociales actuales. Desde sus inicios, Cobeaga y San José han demostrado una habilidad innegable para abordar temas controvertidos con humor. En "Su Majestad", se centran en la figura de Pilar, la joven heredera al trono, encarnada por Anna Castillo. Atrapada entre la frivolidad de su vida de fiesta y la súbita carga de la responsabilidad real, Pilar representa una nueva generación que se cuestiona las tradiciones y privilegios de la monarquía. El rey Alfonso XIV, interpretado por Pablo Derqui, se ve obligado a lidiar con las consecuencias de sus decisiones personales y la percepción pública de su familia. Los guionistas han mencionado que la idea de la serie llevaba años en desarrollo, pero que finalmente encontraron el momento adecuado para plasmarla en pantalla. "Había varias ideas sobre la mesa, y esta era la más distinta a todo lo que habíamos hecho", comenta Cobeaga. La serie, a través de sus siete episodios de media hora, promete un viaje emocional que va más allá de la comedia superficial, explorando la evolución de sus personajes en un contexto social cambiante. Uno de los aspectos más interesantes de "Su Majestad" es cómo mezcla la ficción con referencias a la realidad. Cobeaga y San José han afirmado que la serie está repleta de guiños a figuras contemporáneas de la realeza española, así como a eventos recientes que han captado la atención del público. Sin embargo, los creadores también se muestran cautelosos ante la idea de que la serie pueda quedar obsoleta con el tiempo. "Me gustaría que, si alguien ve ‘Su Majestad’ dentro de 15 años, la disfrute igualmente", señala San José, haciendo hincapié en la intención de crear una narrativa atemporal. A lo largo de los episodios, los espectadores serán testigos de una comedia que se atreve a cuestionar el orden establecido. Cobeaga explica que la comedia tiene una relación especial con instituciones rígidas como la monarquía, donde el caos puede ser especialmente revelador. "Los chistes sobre la monarquía estaban en la calle, pero no en la pantalla", añade Cobeaga, señalando una clara desconexión entre lo que se discute en la vida cotidiana y lo que se refleja en los medios de comunicación. Además, la serie no elude el tratamiento de temas delicados, como los límites del humor y las injurias a la Corona. Los creadores han sido claros en que no buscan frivolizar, sino señalar y discutir aspectos que están presentes en la vida pública. "Si te metes en este tema, te tienes que meter en todos los tabúes, como los jueces, que es un poder absolutamente intocable desde la comedia", expone San José, revelando una intención de abordar la complejidad del poder y la percepción pública de las figuras reales. Un punto crucial de "Su Majestad" es la transformación del personaje de Pilar. A medida que avanza la serie, se aleja de su versión más superficial y busca comprender su rol en un mundo que a menudo la ve como un objeto de burla. "Me interesa ver a Pilar viendo memes sobre su padre", dice San José, señalando cómo el humor digital juega un papel en la percepción actual de la realeza. El trasfondo emocional y la complejidad de los personajes son, quizás, la verdadera fuerza de la serie. "Escribir para molestar es bastante sencillo, pero empatizar con personas con las que nunca empatizarías es más complicado", reflexiona Cobeaga. Esta búsqueda de empatía permite que los espectadores conecten con los dilemas de la protagonista, convirtiendo su historia en una representación de muchos jóvenes que lidian con expectativas familiares y presiones sociales. En un contexto donde la monarquía enfrenta un escrutinio sin precedentes, "Su Majestad" se presenta como un espejo de la realidad, desafiando al público a reevaluar sus percepciones sobre la realeza y el privilegio. Con una mezcla de humor, crítica y reflexión, la serie promete no solo entretener, sino también invitar a la conversación sobre un tema que sigue siendo relevante en la sociedad contemporánea. Finalmente, "Su Majestad" no es solo una comedia sobre la monarquía, sino un comentario sobre las dinámicas de poder y la herencia. La serie se adentra en los conflictos internos de sus personajes, ofreciendo una mirada sincera y provocativa sobre lo que significa ser parte de una institución que a menudo se siente distante de la realidad del ciudadano común. Con su estreno, los creadores esperan no solo risas, sino también una reflexión profunda sobre el papel de la monarquía en el mundo moderno.