
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El 17 de febrero de 2025 quedará marcado en la memoria colectiva, no solo por las muertes de tres figuras icónicas, sino también por la reactivación de una antigua creencia popular: la regla de los tres. Esta regla sostiene que, tras la muerte de una celebridad, es muy probable que dos más la sigan en un corto período de tiempo. Aunque no existe evidencia científica que respalde esta afirmación, el impacto emocional de estas pérdidas ha hecho que la idea resuene en la mente de muchos. La primera figura que se vio envuelta en este luctuoso suceso fue Paquita del Barrio, una cantante mexicana de boleros que se convirtió en símbolo de empoderamiento femenino. Con 77 años de vida, Paquita dejó un legado invaluable en la música mexicana, luchando siempre contra los estereotipos de género a través de sus letras. Su partida ocurrió mientras dormía, lo que, según su equipo de trabajo, le permitió irse sin dolor. Su muerte representa no solo una pérdida para sus seguidores, sino también un vacío en la música romántica que ella supo representar con gran fuerza. En un giro trágico, la noticia de la muerte de la famosa vedette estadounidense Tongolele también se confirmó el mismo día. Aunque su deceso ocurrió un día antes, la conmoción por su partida fue igualmente palpable. A los 93 años, Tongolele había enfrentado décadas de carrera en el entretenimiento, pero su lucha contra el Alzheimer desde 2016 la había mantenido alejada del ojo público. Su legado, sin embargo, perdurará en la memoria de aquellos que la vieron brillar en los escenarios. La combinación de sus talentos artísticos y su carisma la convirtieron en un ícono de la cultura popular en México. La tercera y última figura de esta trágica serie de muertes fue Francesco Rivella, un químico italiano que, a sus 97 años, dejó un impacto significativo en el mundo del sabor y la gastronomía. Conocido principalmente por su invención de la crema de avellanas Nutella, Rivella fue un pionero en la industria alimentaria. Su contribución no solo se limitó al placer del paladar; también desempeñó un papel crucial en la expansión de la empresa Ferrero, responsable de delicias como Ferrero Rocher y los caramelos Tic Tac. Su legado es un recordatorio de que la innovación puede cambiar la forma en que disfrutamos de nuestros alimentos. La coincidencia de estas muertes ha vuelto a poner sobre la mesa la creencia de que las muertes de celebridades ocurren en grupos de tres, un fenómeno que se popularizó tras el accidente aéreo de 1959 que cobró la vida de tres leyendas del rock and roll. Desde entonces, la noción de que la muerte se presenta en patrones ha capturado la imaginación pública, aunque se base más en la percepción que en la realidad. La atención mediática que se presta a estas muertes puede intensificar la sensación de que estamos ante un patrón, cuando en realidad son eventos aleatorios. En un país como México, donde la cultura de la muerte está profundamente arraigada, este tipo de creencias adquiere un significado especial. La comunidad a menudo busca consuelo y explicaciones en mitos y leyendas, lo que puede alimentar la percepción de que estos fenómenos son más que simples coincidencias. Aunque no hay un sustento científico que lo respalde, la gente continúa narrando historias sobre la regla de los tres como una forma de lidiar con la pérdida y el dolor. Las redes sociales, por su parte, han amplificado estos sentimientos, convirtiendo la discusión sobre las muertes de celebridades en un fenómeno viral en cuestión de horas. La inmediatez de la información y el poder de las plataformas digitales permiten que el duelo colectivo surja de manera instantánea, generando un ambiente donde el luto puede ser compartido y, en ocasiones, exagerado. Sin embargo, es fundamental recordar que detrás de cada una de estas muertes hay vidas humanas, historias y legados que deben ser celebrados. La narrativa que rodea a la regla de los tres puede ser intrigante, pero no debe opacar el valor de las contribuciones de estas personalidades a la cultura y sociedad. Paquita del Barrio, Tongolele y Francesco Rivella han dejado huellas imborrables que seguirán inspirando a futuras generaciones, independientemente de las coincidencias trágicas que puedan rodear su partida. Así, el 17 de febrero de 2025, se convierte en un día de reflexión sobre la vida y la muerte, un recordatorio de que, aunque los íconos puedan partir, su legado perdura en la memoria colectiva. La regla de los tres puede ser un mito, pero el impacto de estas figuras es innegable y su influencia continuará resonando en el corazón de quienes las admiraron y amaron.