
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Ángela Aguilar, una de las figuras más prominentes de la música regional mexicana, se encuentra en el centro de una nueva controversia que ha generado revuelo en medios y redes sociales. Esta vez, el foco se ha centrado en un supuesto 'robo' de vestidos prestados que, según el diseñador Jacob Mier, no han sido devueltos ni pagados por la cantante y su madre, Aneliz. La situación ha desatado un debate sobre la ética en la moda y las relaciones entre celebridades y diseñadores. Jacob Mier, conocido por su tienda exclusiva en Los Ángeles, reveló los detalles de este escándalo durante una reciente aparición en el programa "El Gordo y la Flaca". Mier, quien ha vestido a celebridades de renombre como Paris Hilton y Jennifer Lopez, declaró que tanto Ángela como su madre se llevaron dos vestidos de su colección sin intención de devolverlos. La acusación ha dejado a muchos sorprendidos, dado el prestigio de ambas figuras en el mundo del entretenimiento. El diseñador explicó que su relación con Ángela comenzó cuando la joven, entonces de 16 años, visitó su tienda para prepararse para un evento en México. Mier destacó la belleza y el potencial de la cantante, lo que lo llevó a ofrecerle los vestidos de manera gratuita, bajo la condición de que fueran usados en la ceremonia y posteriormente devueltos. A pesar de sus reservas sobre prestar piezas tan exclusivas, Mier decidió hacer una excepción en este caso. Sin embargo, las promesas de devolución se desvanecieron con el tiempo. Mier relató que, tras las primeras semanas de contacto, su comunicación con Aguilar se volvió escasa y finalmente se interrumpió por completo. Esta falta de respuesta ha llevado al diseñador a solicitar públicamente que se le devuelvan los vestidos, manifestando su frustración por no haber recibido ninguna comunicación que explique el paradero de las prendas. La situación se complica aún más al considerar el valor monetario de los vestidos. Originalmente tasados en $12,500, Mier afirmó que su valor podría haber aumentado a $25,000 al ser usados por una figura de la talla de Ángela Aguilar. Esta apreciación en el precio refleja no solo la calidad de la moda que ofrece, sino también el impacto que tiene el uso de estas piezas por parte de celebridades en el mercado. Mier insistió en que nunca había tenido un problema similar en sus 39 años de carrera, y que esta experiencia ha sido poco menos que decepcionante. La falta de respuesta por parte de Aguilar y su equipo ha dejado al diseñador preguntándose si los vestidos se han perdido, y ha manifestado su deseo de que alguien, incluso una persona cercana a la cantante, se comunique con él para resolver la situación. La polémica ha captado la atención del público y ha generado múltiples reacciones en redes sociales. Muchos seguidores de Ángela Aguilar se han mostrado sorprendidos por la acusación, considerando que la imagen de la cantante podría verse afectada por esta controversia. Otros, en cambio, han defendido a Aguilar, sugiriendo que podría haber habido un malentendido o una falta de comunicación en el proceso. Es innegable que este incidente se suma a una serie de controversias que han rodeado a la joven artista en los últimos tiempos. La presión mediática y la atención constante sobre su vida personal y profesional han sido temas recurrentes en su carrera. Sin embargo, esta situación con Jacob Mier podría ser un punto de inflexión en su imagen pública, destacando la importancia de la ética en las relaciones profesionales dentro de la industria del entretenimiento. A medida que la historia continúa desarrollándose, muchos se preguntan cuál será la respuesta de Ángela Aguilar y su equipo ante las acusaciones de Mier. La presión para aclarar esta situación no solo radica en el deseo del diseñador de recuperar sus vestidos, sino también en la necesidad de la cantante de mantener su reputación intacta en un mundo donde cada paso es observado y juzgado. La controversia plantea importantes preguntas sobre la responsabilidad de las celebridades en el uso de prendas de diseñador y la necesidad de establecer acuerdos claros y comunicativos. Mientras tanto, el público aguarda ansiosamente cualquier declaración que pueda aclarar el futuro de esta polémica.