Bad Bunny en el centro de la polémica por anuncio de galletas Ritz durante el Super Bowl

Bad Bunny en el centro de la polémica por anuncio de galletas Ritz durante el Super Bowl

Bad Bunny genera controversia al ser "regañado" por disfrutar galletas Ritz en un anuncio para el Super Bowl, provocando risas y críticas.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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El reciente revuelo en torno a Bad Bunny se ha convertido en un tema candente en las redes sociales y en los medios de comunicación, después de que el popular cantante puertorriqueño fuera "regaño" por disfrutar de galletas Ritz en un anuncio que se prepara para su lanzamiento durante el próximo Super Bowl. La situación ha generado tanto risas como críticas, destacando el poder que tienen las celebridades en el mundo del marketing y la publicidad. Ritz, la famosa galleta salada de Estados Unidos, se ha preparado para hacer su debut en el gran juego con un comercial que promete un enfoque innovador y humorístico. La campaña gira en torno a un lugar exclusivo denominado "RITZ Salty Club", donde se reúnen personalidades con un toque de sal en su carácter. Entre los participantes se encuentran figuras reconocidas como Aubrey Plaza y Michael Shannon, quienes se involucran en un intercambio de ingeniosas bromas. Sin embargo, lo que puso a Bad Bunny en el centro de la controversia fue su aparición en la campaña, donde, en medio de un ambiente festivo y cómico, es reprendida de manera juguetona por disfrutar de las galletas. Este momento ha captado la atención del público, evidenciando cómo una simple acción puede llevar a una montaña de reacciones en un mundo donde las marcas buscan desesperadamente destacar. La campaña de Ritz es un reflejo del creciente uso de celebridades en la publicidad, una estrategia que ha demostrado ser efectiva. Según estudios de Ipsos, un 40 por ciento de las marcas reconoce que el uso de figuras públicas puede incrementar significativamente sus ventas. Esto se debe a que muchos consumidores son más propensos a adquirir productos que son recomendados por sus ídolos, ya sean cantantes, actores o influencers. Statista reporta que un 22 por ciento de los consumidores admiten que se sienten influenciados por estas personalidades al momento de realizar sus compras. La conexión que se establece entre las marcas y las celebridades es clave para el éxito de las campañas. Las empresas buscan humanizar su imagen y transmitir valores de autenticidad y aspiración a través de estas colaboraciones. Cuando la personalidad de una figura pública se alinea con los valores de la marca, se genera una conexión genuina que puede traducirse en lealtad del cliente y un aumento en el compromiso hacia la marca. En el caso de Ritz, la elección de Bad Bunny, conocido no solo por su música, sino también por su personalidad auténtica, parece ser un movimiento estratégico. El anuncio, concebido por The Martin Agency y dirigido por Jake Szymanski, conocido por su humor irónico, promete captar la atención de una audiencia diversa durante uno de los eventos más vistos en la televisión estadounidense. El uso de celebridades en campañas publicitarias no es nuevo, pero ha evolucionado en los últimos años, convirtiéndose en una parte esencial de la estrategia de marketing de muchas marcas. Un ejemplo significativo es la campaña "Dream Crazy" de Nike, que contó con la participación de Colin Kaepernick, y se convirtió en un fenómeno viral, demostrando cómo el poder de una celebridad puede transformar y elevar el alcance de un mensaje. Con un 76 por ciento de las celebridades participando en campañas publicitarias, la tendencia está clara: la figura pública puede ser el puente entre los consumidores y las marcas. Esta conexión emocional que crean es fundamental para impactar de manera positiva en la percepción de los productos y en las decisiones de compra. En resumen, aunque el "regaño" a Bad Bunny por comer galletas Ritz pueda parecer un incidente trivial, refleja un fenómeno mucho más amplio. La habilidad de las marcas para aprovechar el estrellato de celebridades en sus campañas es un arte que sigue evolucionando, mientras que los consumidores continúan buscando esa conexión auténtica con las figuras que admiran. El mundo de la publicidad sigue siendo un terreno fértil para la creatividad y la innovación, donde cada detalle cuenta, y donde un simple bocado puede ser el protagonista de una historia que cautiva al público.

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