
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La anticipación por el Super Bowl, no solo por el desenlace del partido entre las Águilas de Filadelfia y los Jefes de Kansas City, sino también por el despliegue publicitario que acompaña a este evento, se siente en el aire. A medida que se acerca el día del gran juego, las marcas se apresuran a pulir sus anuncios, buscando captar la atención de más de 120 millones de espectadores que no solo se sientan a disfrutar del fútbol, sino también de las creativas y a menudo hilarantes promociones que han llegado a ser tan esperadas como el propio partido. Este año, los anunciantes veteranos han recurrido a sus estrategias probadas, utilizando la combinación de humor, cameos de celebridades y la ternura de animales adorables para atraer a la audiencia. Por otro lado, las nuevas marcas están apostando por la extravagancia y la originalidad, buscando destacar en un mar de competencia feroz. Con un récord de ocho millones de dólares por un espacio publicitario de 30 segundos, la presión para dejar una impresión duradera nunca ha sido tan alta. Kimberly Whitler, profesora de mercadotecnia en la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia, destaca que el Super Bowl representa un "momento social" que une al país. A pesar de las diferencias que puedan existir en muchos ámbitos, el evento crea un sentido de comunidad, donde los espectadores están tan interesados en los anuncios como en el juego en sí. Esto ha llevado a las marcas a considerar el Super Bowl no solo como un evento deportivo, sino como una plataforma social. La firma de helados Haagen-Dazs, que hace su debut en el Super Bowl, ha optado por presentar a las estrellas de "Rápido y furioso" disfrutando de un delicioso helado. La decisión de la marca se basa en el gran número de espectadores, así como en el vínculo que se crea entre el evento y la comida. "Sabemos que en el Super Bowl todos miran", afirmó Rachel Jaiven, jefa de mercadotecnia de la marca, lo que refuerza la importancia de ser parte de esta experiencia colectiva. Mientras tanto, los anuncios ya están comenzando a filtrarse. El clásico regreso de Meg Ryan y Billy Crystal en el Deli de Katz, donde disfrutan de un sándwich con mayonesa, ha resonado entre los fanáticos, evocando nostalgia y humor. Sin embargo, no todos los anuncios han sido revelados por completo, lo que deja espacio para sorpresas. Adicionalmente, algunas marcas están optando por un enfoque más social y consciente. Por ejemplo, el anuncio de Dove aborda el problema de la baja confianza corporal entre las jóvenes, un tema que ha cobrado relevancia en años recientes. Por otro lado, la compañía de telemedicina Hims & Hers destaca la epidemia de obesidad, abogando por un acceso más asequible a medicamentos para perder peso, lo que muestra una preocupación por la salud pública. Mientras se despliegan anuncios que presentan divertidos escenarios, como el de Chris Pratt y Chris Hemsworth en el que un plátano interfiere con una obra de arte, o el de adorable perezosos que sufren en situaciones cómicas, la esencia del Super Bowl continúa siendo un espacio donde la creatividad publicitaria realmente brilla. Los anuncios no solo buscan vender productos, sino también contar historias que se quedan grabadas en la memoria de los espectadores. El evento de este año también tiene su cuota de activismo. Snoop Dogg y Tom Brady se unen para crear conciencia sobre el discurso de odio, un tema que ha suscitado mucha atención. Esto muestra que las marcas no solo están interesadas en la venta, sino que también buscan contribuir a conversaciones importantes dentro de la sociedad. Las sorpresas no se limitan a las revelaciones de anuncios. Se espera que algunas marcas, como Dunkin', mantengan en secreto los detalles de su publicidad, creando una intriga adicional que solo aumenta la anticipación del evento. Además, la posibilidad de ver anuncios generados por inteligencia artificial, aunque poco probable, podría presentar una nueva frontera en la creatividad publicitaria. A medida que se acerca el día del Super Bowl, el entusiasmo se intensifica, tanto por el duelo en el campo como por el espectáculo publicitario que lo acompaña. Las marcas están listas para competir por la atención y el cariño de los espectadores, sabiendo que, al final del día, el Super Bowl no es solo un juego, sino un escaparate masivo de creatividad y cultura. La combinación de estos elementos promete un espectáculo inolvidable que seguramente será comentado mucho después de que el último silbato suene.