Década del rey Salmán: Avances, controversias y futuro incierto en Arabia Saudí

Década del rey Salmán: Avances, controversias y futuro incierto en Arabia Saudí

Arabia Saudí conmemora una década del rey Salmán, marcada por reformas, guerras, controversias y retos en derechos humanos bajo MBS.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Este jueves, Arabia Saudí conmemora una década desde la ascensión al trono del rey Salmán bin Abdulaziz, un período que ha estado marcado por la figura del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán (MBS), quien ha tomado las riendas del país de manera efectiva en un contexto de crisis y cambio. El reinado de Salmán ha estado marcado por decisiones audaces, pero también por controversias que han puesto en tela de juicio la imagen de la monarquía saudí, tanto a nivel interno como internacional. Durante estos diez años, Arabia Saudí ha intervenido activamente en la guerra en Yemen, liderando una coalición militar que ha sido objeto de críticas por su impacto en la crisis humanitaria más severa del mundo. La intervención comenzó en 2015, un año después de que Salmán accediera al trono, y ha resultado en la muerte de más de 150,000 personas, según estimaciones de la ONU. Sin embargo, en un giro reciente, Riad ha comenzado a entablar conversaciones con los hutíes, lo que sugiere un cambio en la estrategia del reino frente a un conflicto que ha evolucionado hacia un problema de mayor alcance, involucrando a actores internacionales. Uno de los eventos más sombríos de este reinado ha sido el asesinato del periodista y disidente Jamal Khashoggi en octubre de 2018. Este incidente ha dejado una mancha indeleble en la reputación del príncipe heredero, quien ha sido señalado como el instigador del crimen, aunque él lo niega. La reacción internacional fue contundente, y las implicaciones del caso Khashoggi continúan persiguiendo a la monarquía saudí, lo que ha añadido una capa de complejidad a su política exterior y relaciones diplomáticas. A pesar de las sombras que la guerra y el caso Khashoggi han proyectado sobre su reinado, MBS ha tomado medidas significativas para transformar el país mediante la Visión 2030, una iniciativa destinada a diversificar la economía más allá del petróleo. Este plan incluye una serie de reformas culturales y sociales que buscan abrir Arabia Saudí al mundo, promoviendo el turismo y ofreciendo más libertades a las mujeres, un cambio que muchos consideran sin precedentes en la historia del reino. Sin embargo, la apertura ha sido acompañada de un aumento de la represión. A pesar de las reformas visibles, como el derecho de las mujeres a conducir, se han registrado numerosas detenciones de activistas que han luchado por los derechos humanos. Las ejecuciones también alcanzaron un récord el año pasado, lo que plantea preguntas sobre la verdadera naturaleza de los cambios en el país. Expertos como Kristian Coates Ulrichsen subrayan que, si bien ha habido movimientos hacia la modernización, el precio ha sido alto en términos de derechos humanos y libertades civiles. La imagen de Arabia Saudí ha sufrido a raíz de la brutal represión de las voces disidentes, lo que ha creado un ambiente de miedo y control social. Esta dualidad entre el progreso y la opresión es inherente a la narrativa del reinado de Salmán y la gestión de MBS. A medida que el rey Salmán avanza en su edad, es probable que la transición de poder hacia MBS ya se haya concretado de facto. La percepción es que Salmán, con 88 años y en condiciones de salud delicadas, podría ser considerado más como un símbolo que como un líder activo en la toma de decisiones. Esto plantea interrogantes sobre el futuro inmediato de Arabia Saudí y cómo se gestionará la transición cuando el príncipe heredero asuma formalmente el trono. El cambio en la estructura socioeconómica del reino es evidente, con un incipiente incremento en la participación de las mujeres en la economía y en posiciones de liderazgo. Sin embargo, las reformas implementadas deben ser vigiladas de cerca, pues las promesas de cambio pueden verse empañadas por la represión y el autoritarismo, una realidad que muchos saudíes enfrentan diariamente. En conclusión, la década del rey Salmán ha sido una mezcla de avances audaces y desafíos monumentales. Mientras que el enfoque hacia la modernización y la diversificación económica muestra un deseo de adaptación a un mundo cambiante, el legado de su reinado seguirá marcado por conflictos, escándalos y la lucha por los derechos humanos. A medida que este capítulo de la historia saudí se cierra, el mundo observa con atención cómo se desarrollarán los acontecimientos en un país que sigue siendo fundamental en la política y la economía global.

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