
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Donald Trump, el polémico ex presidente de los Estados Unidos, ha vuelto a la Casa Blanca tras su victoria en las elecciones de noviembre de 2024. Su retorno, previsto para el 20 de enero de 2025, marca un capítulo nuevo en la política estadounidense, repleto de promesas y amenazas que han suscitado reacciones diversas tanto a nivel nacional como internacional. Tras cuatro años de ausencia, Trump ha logrado arrasar en las primarias del Partido Republicano y ha cimentado su victoria electoral en un país polarizado. Desde su anuncio de candidatura en 2015, Trump ha sido un personaje que no solo ha capturado la atención de su base, sino que ha desatado un auténtico fenómeno mediático. Antes de entrar a la política, forjó su carrera en el mundo empresarial y televisivo, donde se hizo famoso por su participación en el programa "El aprendiz". Ahora, como presidente electo, parece decidido a traer consigo las estrategias que lo llevaron al poder en su primera administración, junto con una retórica que ya ha comenzado a inquietar a gobiernos de todo el mundo. Uno de los primeros actos que ha generado controversia es su intención de evaluar la devolución del canal de Panamá a Estados Unidos. "Exigiremos que el canal de Panamá sea devuelto a los Estados Unidos de América en su totalidad, rápidamente y sin preguntas", afirmó Trump, desatando una ola de reacciones entre los líderes latinoamericanos. Esta declaración resuena como un eco de la política exterior de su anterior mandato, donde la diplomacia se basó en una postura de "Estados Unidos primero". El interés de Trump por Groenlandia, al que también se refiere como una cuestión de seguridad nacional, añade otra capa de complejidad a sus planes. Durante su primera presidencia, intentó comprar esta isla danesa, y su nueva insistencia en la importancia estratégica de Groenlandia trae nuevamente a la superficie las tensiones geopolíticas en esta región. Esto, junto a su propuesta de renombrar el golfo de México como "golfo de América", pone de manifiesto su enfoque unilateral en los asuntos internacionales. Desde que asumió la presidencia por primera vez, Trump ha prometido ser un líder que une a los estadounidenses. Sin embargo, su retórica ha estado marcada por divisiones. En su discurso de aceptación en 2016, prometió ser "presidente para todos los estadounidenses", pero su administración estuvo marcada por medidas que polarizaron aún más al país. La construcción de un muro en la frontera con México y las tensas relaciones con China fueron ejemplos de políticas que desafiaron la unidad nacional. Durante su campaña de reelección en 2020, Trump nunca aceptó la derrota ante Joe Biden, lo que culminó en los disturbios del 6 de enero de 2021. Este hecho dejó una huella profunda en la democracia estadounidense, y su carácter como figura polarizadora fue reafirmado. Sin embargo, su retórica de "volveremos de alguna forma" ha resonado con muchos de sus seguidores, quienes ahora celebran su regreso a la Casa Blanca. Trump ha tomado la delantera en la narrativa política una vez más, prometiendo una serie de medidas que han generado temor entre diversas comunidades, especialmente entre los inmigrantes en situación irregular. Con la amenaza de llevar a cabo la mayor deportación en la historia de Estados Unidos, su administración se posiciona como dura en la lucha contra la inmigración ilegal, un tema que ha sido central en su discurso político. A nivel económico, su promesa de aumentar los aranceles a productos de México y Canadá si no frenan el tráfico de drogas y la migración también ha levantado cejas. Los gobiernos de ambos países están en estado de alerta ante un posible retorno a las políticas proteccionistas que marcaron su primera administración. El panorama sugiere una potencial escalada en las tensiones comerciales en la región. El triunfo electoral de Trump también ha tenido repercusiones legales. Con su nueva investidura, parece que se encuentra en una posición más segura frente a las investigaciones en su contra, que incluyen el asalto al Capitolio y otros casos de corrupción. A pesar de las pruebas que, según el fiscal del caso, podrían llevarlo a juicio, su victoria electoral le otorga una respiro frente a la posibilidad de ser procesado. Mientras el magnate se prepara para asumir el cargo nuevamente, su retorno a la Casa Blanca plantea interrogantes sobre el rumbo que tomará Estados Unidos bajo su liderazgo. Las políticas que Trump ha anunciado podrían tener un impacto significativo tanto en el ámbito interno como en el internacional. La historia está atenta a cómo el personaje que ha dividido al país podrá, o querrá, llevar adelante su agenda y si logrará encontrar un camino hacia la reconciliación, que tantas veces ha prometido. La llegada de Trump a la presidencia está marcada por la expectativa y el miedo, una dualidad que podría definir su próximo mandato.