
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La disputa legal entre Justin Baldoni, Blake Lively y Ryan Reynolds ha tomado un giro sorprendente y escalofriante, con Baldoni demandando a la pareja de Hollywood por la asombrosa suma de 400 millones de dólares. Esta demanda se presenta como una respuesta contundente a lo que Baldoni describe como un intento deliberado de Lively y Reynolds para "destruirlo" a él y su carrera, en el contexto de la película "It Ends With Us", que fue dirigida y coprotagonizada por Baldoni. En un documento que abarca 179 páginas, Baldoni no solo busca una compensación económica, sino que también solicita un juicio con jurado, lo que indica la seriedad de las acusaciones que presenta. Según la demanda, Lively, actuando como una de las figuras más influyentes de la industria, utilizó su poder para tomar el control de la película, lo que resultó en "una serie de actos de extorsión civil, difamación e invasión de la privacidad". Baldoni sostiene que sus acciones han puesto en peligro su sustento y el de su equipo. El conflicto entre Baldoni y Lively no es nuevo, pues se remonta a diciembre del año anterior, cuando Lively presentó una queja por derechos civiles alegando acoso sexual por parte de Baldoni durante la producción. Estas acusaciones fueron rápidamente negadas por Baldoni, quien ha sostenido su inocencia en todo momento. Sin embargo, la situación se ha intensificado con el paso del tiempo, y ahora ambas partes están en una batalla legal que ha resonado en varias instancias de los medios. A lo largo de la demanda, Baldoni y su equipo de abogados afirman que Lively ha sido la responsable de una campaña de difamación en su contra. En este sentido, Baldoni argumenta que Lively no tiene legitimidad al acusarlo de acoso y, en cambio, ha sido ella quien ha manipulado la narrativa pública para encubrir sus propios errores. Esta acusación de manipulación se extiende a los medios, donde Baldoni sostiene que el New York Times, que reportó inicialmente las acusaciones de Lively, trabajó en conjunto con su equipo para perjudicarlo. La situación se vuelve más compleja al incluir a Reynolds en la ecuación. La demanda de Baldoni ahora involucra oficialmente al esposo de Lively como co-demandado, acusándolo de apoyar los esfuerzos de su esposa en la toma de control de la producción y de agravar la situación al difamar a Baldoni. Las tensiones entre los tres han llevado a alegaciones de insultos y de acciones deliberadas que han afectado la carrera y reputación del director. La película "It Ends With Us", basada en una novela que aborda temas de violencia doméstica, se ha visto ensombrecida por estos conflictos legales. Baldoni había imaginado que esta obra sería un vehículo para ayudar a las sobrevivientes de esta problemática social, pero ahora se enfrenta a un escenario en el que su visión se ha visto eclipsada por disputas personales y acusaciones mutuas. Ambas partes han presentado evidencias en forma de mensajes de texto que muestran diferentes narrativas sobre su colaboración y las tensiones que surgieron en el set. Baldoni ha incluido en su demanda capturas de mensajes que sugieren una relación más colaborativa entre él y Lively, mientras que Lively ha presentado mensajes que la respaldan en sus acusaciones de acoso y manipulación. Ambas partes han sido acusadas de seleccionar cuidadosamente la información para defender sus posturas. La publicista de Lively y Reynolds, Leslie Sloan, también ha sido nombrada como demandada, lo que indica que el alcance de esta disputa se extiende más allá de solo los tres actores. La implicación de profesionales de la comunicación muestra cómo el manejo de las relaciones públicas puede influir en la percepción pública de las celebridades, y cómo estas dinámicas se han vuelto parte del entramado de la batalla legal. Mientras tanto, la comunidad cinematográfica observa con asombro y preocupación cómo un proyecto que tenía un mensaje significativo se ha visto afectado por una guerra de egos y acusaciones. La imagen pública de Baldoni, que estaba ligada a un movimiento feminista y a una redefinición de la masculinidad, ahora se encuentra en un punto de inflexión, y su futuro profesional podría depender de los resultados de estas demandas. A medida que este drama legal avanza, queda claro que la batalla entre Baldoni, Lively y Reynolds no es simplemente una cuestión de Hollywood. Es una lucha que refleja las complejidades del poder, la reputación y la lucha por la verdad en una industria que a menudo se ve envuelta en escándalos. Las decisiones que se tomen en los próximos meses podrían tener un impacto duradero en la carrera de todos los involucrados, así como en la forma en que se manejan las disputas dentro del mundo del entretenimiento.