Federico X de Dinamarca: un nuevo rey para una monarquía en transformación

Federico X de Dinamarca: un nuevo rey para una monarquía en transformación

Federico X ha mantenido la popularidad de la monarquía danesa en su primer año, adaptando la tradición a las demandas contemporáneas.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Mundo

El año 2024 ha sido un periodo de transformación y estabilidad para la monarquía danesa bajo el reinado de Federico X, quien asumió el trono el 14 de enero tras la sorpresiva abdicación de su madre, la reina Margarita. Después de cinco décadas de reinado, Margarita dejó un legado de popularidad que ha sido mantenido por su hijo, quien ha logrado un respaldo notable entre la población danesa en su primer año al frente de la corona. Con un nivel de aprobación comparable al de su madre, Federico X y su esposa, la reina Mary, se enfrentan al desafío de aportar su propio estilo a una monarquía con mil años de historia. Los analistas, como el historiador Lars Hovbakke Sørensen, señalan que, aunque ambos monarcas disfrutan de altos índices de popularidad, existe una distinción clara en su imagen pública. Mientras que Margarita era vista como una figura formal, de carácter artístico e intelectual, Federico X se presenta como un rey más cercano y accesible, lo que ha resonado especialmente entre las generaciones más jóvenes. Esta cercanía, sin embargo, plantea el desafío de mantener un equilibrio apropiado entre la realeza y el pueblo, subrayando la necesidad de preservar la dignidad de la institución. Desde su llegada al trono, Federico y Mary han implementado cambios significativos en la Casa Real, destacando su compromiso con la transparencia y la sostenibilidad. Han reducido el número de patrocinios oficiales y han comenzado a abordar cuestiones contemporáneas como el cambio climático, los derechos humanos y la igualdad de género. Además, han mantenido un contacto cercano con los ciudadanos, incluyendo visitas a Groenlandia, un territorio que siempre ha tenido un papel importante en la historia danesa y que Federico conoce bien. En su discurso de Año Nuevo, el rey enfatizó la importancia de todos los territorios daneses, incluidos Groenlandia y las Islas Feroe, reforzando la idea de unidad y compromiso con el reino. La modificación de su escudo de armas, que ahora da mayor protagonismo al oso polar groenlandés y al carnero de las Feroe, simboliza esta conexión y relevancia estratégica, especialmente en un contexto geopolítico donde Groenlandia ha captado la atención de potencias como Estados Unidos y China. Federico X ha demostrado su humanidad y emoción en momentos clave, como su proclamación y en su boda con Mary Donaldson. Estas manifestaciones de vulnerabilidad han contribuido a forjar una imagen más accesible y conectada con el pueblo danés. Sin embargo, el paso de la reina Margarita al trono de su hijo ha dejado una huella de sorpresa en la sociedad danesa, ya que no es habitual que un monarca abdique en el país, siendo esta la primera vez en 500 años. El contexto de la abdicación fue también un elemento significativo en el relato de la monarquía danesa. Margarita mencionó problemas de salud como motivo de su decisión, y algunos analistas sugieren que pudo haber deseado entregar el trono a Federico mientras él y Mary aún eran jóvenes. A este contexto se suman rumores sobre la relación de Federico con Genoveva Casanova que, aunque no han sido confirmados, han alimentado especulaciones sobre la dinámica familiar y el ascenso al trono. El discurso del rey el 31 de diciembre, que ha sido una tradición de 150 años en Dinamarca, se destacó por su enfoque reflexivo sobre los desafíos actuales, como los conflictos en Oriente Medio y la lucha del pueblo ucraniano. Federico X dejó claro su compromiso con la unidad y la paz, mencionando la importancia de la OTAN en el contexto internacional. Su alocución no solo fue un análisis de la situación actual del país, sino también una reafirmación de su papel como líder y símbolo de la cohesión danesa. La relación con su hermano, el príncipe Joaquín, también ha sido un tema de interés mediático, especialmente tras la reducción de la casa real impulsada por la reina Margarita. A pesar de las tensiones, Federico ha mantenido el enfoque en su deber como rey y en el apoyo a su familia, reafirmando que la monarquía danesa puede enfrentar los desafíos del futuro mientras se aferra a sus tradiciones. Al cierre de su primer año, Federico X de Dinamarca se encuentra en una posición de fuerza y popularidad, reflejando no solo la herencia de su madre, sino también su propia visión para un futuro en el que la monarquía se adapte a las demandas de una sociedad contemporánea. Con el respaldo de la reina Mary y un enfoque moderno y accesible, la monarquía danesa parece estar bien posicionada para navegar los retos del siglo XXI, manteniendo su relevancia y conexión con el pueblo que representa.

Ver todo

Lo último en El mundo