
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un reciente análisis sobre la situación actual de la monarquía española, la colaboradora Pilar Velasco ha ofrecido una perspectiva que invita a la reflexión sobre el futuro de esta institución en el contexto político y social contemporáneo. Durante su intervención en el programa laSexta Xplica, Velasco sostuvo que, si se hubiese realizado un referéndum sobre la monarquía en 2011, el resultado habría sido un aprobado raspado, lo que refleja una época de incertidumbres y críticas hacia la familia real. Sin embargo, su visión ha cambiado drásticamente al considerar la actualidad, afirmando con determinación que, en un hipotético referéndum hoy, la monarquía contaría con el respaldo de la ciudadanía. La colaboradora enfatizó que la monarquía en España tiene una legitimidad democrática que proviene de la decisión de los constituyentes en la Transición, quienes establecieron un sistema de monarquía constitucional. Sin embargo, Velasco también resaltó una contradicción inherente: a pesar de su legitimidad, la monarquía no puede ser sometida a votación popular directa. Este punto, según ella, plantea interrogantes sobre la relevancia de la monarquía en una sociedad que evoluciona constantemente. Pilar Velasco hizo hincapié en la importancia de que el rey Felipe VI, al asumir el trono, optara por someter las decisiones relevantes a un debate parlamentario. Considera que, de haberse ratificado su reinado a través del Congreso, con el apoyo de los principales partidos políticos como el PP y el PSOE, el monarca habría contado con un aval parlamentario que podría haber reforzado la percepción de la monarquía como una institución alineada con la voluntad popular. La colaboradora también recordó que los tiempos cambian, y que las decisiones políticas deben adaptarse a las nuevas realidades sociales. En este sentido, el contexto de 2011 estaba marcado por un descontento popular que podría haber influido en la decisión de la ciudadanía en un referéndum. Sin embargo, la percepción ha evolucionado, y Velasco sostiene que hoy la monarquía podría recibir un apoyo mayoritario. Uno de los factores que Velasco menciona como clave en este cambio de percepción es el papel desempeñado por Letizia Ortiz, la reina consorte. A pesar de las críticas iniciales hacia su figura, la colaboradora señala que su trabajo y dedicación han sido fundamentales para mejorar la imagen de la monarquía. Letizia ha logrado conectar con diversos sectores de la sociedad, convirtiéndose en un símbolo de modernidad y cercanía dentro de la institución. Este enfoque resuena en un momento en el que muchos ciudadanos se cuestionan el futuro de la monarquía y su relevancia en un mundo donde las ideas de democracia y participación ciudadana cobran cada vez más fuerza. Las opiniones sobre la monarquía son diversas y polarizadas, y el debate sobre su continuidad siempre está presente en la esfera pública. La reflexión de Pilar Velasco invita, por lo tanto, a un examen más profundo de cómo las instituciones tradicionales deben adaptarse a los nuevos paradigmas sociales. La monarquía, como parte del entramado político español, debe ser capaz de responder a las inquietudes de los ciudadanos y demostrar su compromiso con la democracia. Finalmente, la postura de Velasco se convierte en un punto de partida para un debate necesario sobre el futuro de la monarquía en España. La posibilidad de un referéndum no solo sería un ejercicio democrático, sino también una oportunidad para que la sociedad exprese sus deseos y expectativas ante una institución que, aunque históricamente arraigada, debe seguir evolucionando en sintonía con la realidad contemporánea.