
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Irene Montero ha tomado el escenario político como candidata a las próximas elecciones generales, posicionándose como una voz crítica en medio de lo que califica como un régimen de guerra y austeridad impuesto por el gobierno actual y las élites europeas. Durante su intervención en la quinta asamblea ciudadana de Podemos, celebrada en Madrid, la exministra de Igualdad y actual 'número dos' del partido subrayó la necesidad de una izquierda valiente que lidere un cambio significativo en la política española. Su discurso fue claro y contundente, dirigido tanto a sus seguidores como a los detractores del actual sistema. Montero no se detuvo en sus críticas hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la "gran coalición" entre PSOE y PP, a la que tildó de ser un pacto de guerra que perpetúa un estado de recortes y austeridad similar al vivido durante la crisis financiera de 2011. Denunció que la monarquía, a la que considera "corrupta" y "protectora" del fascismo, debe ser desafiada y que España necesita una jefatura del Estado democrática. En sus palabras, “no queremos ser durante más tiempo súbditos, queremos ser ciudadanos y ciudadanas libres e iguales”. Durante su intervención, Montero hizo un llamado a la unidad entre las fuerzas políticas que se oponen a la deriva del gobierno actual. Afirmó que Podemos está dispuesto a ser generoso y a dialogar con otros sectores que compartan su visión. "Hoy somos arroyo, mañana tenemos que ser río crecido", enfatizó, sugiriendo que la unión es la clave para enfrentar los problemas actuales y construir una alternativa sólida. El contexto de su discurso se sitúa en un clima de creciente militarización y tensión social, donde Montero también afirmó que la paz debería ser una de las prioridades políticas más importantes del momento. En sus intervenciones, mencionó el movimiento "No a la guerra" que tuvo lugar en España en 2003, recordando la relevancia de la movilización social en tiempos de conflicto. "Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen", expresó con fervor ante un auditorio que la aclamaba. La crítica al fascismo fue un hilo conductor en su discurso. Montero alertó sobre el peligro de la resignación y el malmenorismo, afirmando que estos factores alimentan el crecimiento de ideologías extremistas. "El fascismo come de la decepción", advirtió, lo que hace aún más urgente la necesidad de un movimiento antifascista fuerte y articulado. Aseguró que Podemos tiene un papel fundamental en esta lucha, haciendo hincapié en que si no lo hacen ellos, "no lo va a hacer nadie". En cuanto a la política internacional, Montero fue contundente en su crítica hacia la participación de España en la OTAN y la influencia de los Estados Unidos. Propuso un cambio radical en la política exterior del país, sugiriendo que España debe liberarse de la "sumisión económica y militar" a Washington y sus políticas. "Hay que dejar de ser una colonia militar", afirmó, resaltando la necesidad de autonomía en la toma de decisiones a nivel nacional. El evento, que congregó a alrededor de 1.200 personas, fue también un momento de reelección para el liderazgo de Podemos, con Ione Belarra continuando como secretaria general. Montero, quien ha jugado un papel fundamental en la política de igualdad en España, ahora se presenta como una figura clave en la estrategia electoral del partido, lo que podría marcar un cambio en el panorama político español. Finalmente, su propuesta de un horizonte republicano se manifestará en su demanda a los Borbones para que se presenten a elecciones si desean continuar en la jefatura del Estado. Montero subrayó que la monarquía actual no puede seguir representando a los ciudadanos, dado su historial y vínculos con el pasado fascista del país. Con este enfoque, Podemos pretende desafiar no solo el status quo actual, sino también aspirar a una transformación radical del marco político y social de España. En conclusión, Irene Montero se establece como una líder dispuesta a pelear por una visión más inclusiva y democrática de la política española, haciendo un llamado a la movilización y la unidad. Su discurso resuena con una ciudadanía que busca alternativas ante un sistema que, según ella, ha fallado en representar sus intereses. En este sentido, su candidatura no solo busca ganar elecciones, sino transformar la esencia misma del diálogo político en el país.