
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En una revelación sincera que resuena con muchos, Toke Makinwa, la renombrada personalidad de los medios nigerianos, ha abierto su corazón sobre su camino hacia la autoaceptación mientras navega por la vida como una mujer soltera y sin hijos a los 40 años. Durante un episodio de su programa de YouTube, Toke Moments, lanzado recientemente, Makinwa compartió sus reflexiones sobre las cargas del arrepentimiento y las presiones sociales que a menudo acompañan los hitos en la vida de una mujer. Las reflexiones de Makinwa llegan a medida que se acerca a su 40 cumpleaños en 2024, una edad significativa frecuentemente cargada de expectativas, especialmente para las mujeres en relación con el matrimonio y la maternidad. A pesar del peso de estas normas sociales, Makinwa ha tomado la decisión consciente de abrazar su realidad sin mirar atrás. Articuló esta mentalidad al afirmar: "El arrepentimiento es agotador", enfatizando la importancia de avanzar en lugar de estar anclada por elecciones pasadas. La personalidad de los medios instó a sus espectadores a dejar ir los arrepentimientos y adoptar una perspectiva más empoderadora sobre sus vidas. "Haz de hoy el último día en que realmente vivas en arrepentimientos. Lo que pasó, pasó. Podrías haberlo hecho mejor, pero no sabías mejor. Ahora sabes mejor, así que hazlo mejor. Sigue adelante. Simplemente sigue adelante", aconsejó. Este mensaje resuena profundamente en una cultura donde muchos luchan con la presión de conformarse a caminos de vida convencionales. El camino de Makinwa no ha estado exento de desafíos. Admitió sinceramente que reconocer su estado—ser soltera y sin hijos—fue inicialmente una realización abrumadora. “Honestamente, lo más difícil que podría decirme en voz alta es: 'Tengo 40, soy soltera, no tengo hijos.' Lo dije, y no morí”, compartió, destacando su resiliencia y la importancia de la autoaceptación. Al recordar su pasado, Makinwa contrastó sus sentimientos a los 30 con los que experimenta al acercarse a los 40. Inicialmente temerosa de los juicios sociales, desde entonces ha reencuadrado su narrativa para centrarse en sus logros y el amor que la rodea. "Puedo mirar mi vida y decir: 'Oh Dios mío, tengo 40, no tengo un hijo, no tengo un esposo, la gente me ha pasado.' O puedo decir: 'Tengo 40, soy una jefa, he construido un imperio, soy una de las voces más resonantes de África'", explicó, enfatizando el poder transformador de la perspectiva. Además de sus reflexiones sobre el crecimiento personal, Makinwa tocó el tema de las relaciones, subrayando la idea de que no todas las conexiones están destinadas a durar. Señaló: "Una de las lecciones más grandes para mí a lo largo de los años es que algunas amistades tienen fecha de caducidad, y eso está bien". Esta aceptación del cambio en las relaciones le permitió enfocarse en fomentar conexiones que brindan alegría y apoyo en lugar de aferrarse a aquellas que ya no le sirven. A medida que Makinwa continúa inspirando a muchos con su valentía y autenticidad, su mensaje es claro: abrazar la propia verdad, liberar el peso del arrepentimiento y celebrar los logros personales puede conducir a una vida plena, independientemente de las expectativas sociales. Su viaje sirve como un recordatorio de que la felicidad se puede encontrar en la autoaceptación y en las elecciones que se alinean con el verdadero yo.