
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La Reina Letizia ha vuelto a ser el centro de atención con su elección de vestuario durante el acto central del Día Mundial de las Enfermedades Raras, que se celebró recientemente en Oviedo. En esta ocasión, Doña Letizia optó por un look que ha sido descrito como sorprendente y masculino, alineándose con una tendencia que ha captado la atención de la moda global. La monarca se presentó con un traje de raya diplomática de la firma Sandro, acompañado de una camisa blanca y un lazo negro que servía como corbata, un estilo conocido como "lavallière". Este tipo de atuendo no solo es un guiño al mundo de la moda, sino que también refleja una evolución en la forma en que las mujeres de altos perfiles, como la Reina, eligen expresarse a través de su vestimenta. El lazo que Doña Letizia eligió es un accesorio que ha sido popularizado en las pasarelas desde los años 60, especialmente por el icónico diseñador Yves Saint Laurent. Esta elección no es casual, ya que el lazo ha sido utilizado por diversas celebridades en las últimas semanas, incluyendo a Melania Trump y la actriz Lisa de "The White Lotus", lo que sugiere que la Reina se mantiene al tanto de las tendencias contemporáneas. El traje de Doña Letizia ha suscitado diversos comentarios, no solo por su estilo, sino también por la oportunidad de visibilizar un tema tan importante como son las enfermedades raras. Su presencia en el evento añade un nivel de atención mediática que puede ser crucial para la concienciación sobre estas condiciones. Además, el atuendo también ha sido interpretado por algunos como un guiño a un acontecimiento reciente en la televisión española, donde la monarca mostró preocupación por un reportero del programa "Caiga quien Caiga", lo que ha llevado a especulaciones sobre la conexión entre su estilo y su vida pública. La prenda principal del atuendo, la blazer con cierre de doble botonadura, está disponible en la web de la marca Sandro por un precio de 395 euros, mientras que el pantalón recto de pierna ancha y pinzas se encuentra a un precio de 245 euros. Estos precios pueden parecer elevados, pero reflejan la calidad y el diseño de una marca que ha sido una opción preferida entre la élite y los amantes de la moda. La elección de Letizia de un traje de sastrería también puede verse como una afirmación de que la moda no tiene que estar limitada a un género específico. Complementando su look, la Reina eligió una camisa blanca, un básico que ha sido parte fundamental de su vestuario durante años. Además, el pañuelo negro que anudó como si fuera una corbata es un detalle que resalta su capacidad para jugar con los códigos tradicionales de la vestimenta femenina, llevando un estilo que tradicionalmente se asocia a la masculinidad hacia un nuevo terreno. Este tipo de innovación en la moda es lo que mantiene a Letizia en la conversación de estilo, pues siempre busca formas de reinventar su imagen. En cuanto al calzado, la Reina se decantó por unos mocasines de tacón ancho y cómodo de la marca Massimo Dutti, una elección que no solo prioriza la estética, sino también la comodidad, especialmente considerando sus conocidas dolencias en los pies. Su habilidad para fusionar estilo y funcionalidad es un arte que muchas contemporáneas desean emular. Para finalizar su look, Letizia optó por unas ondas suaves en su melena, que dejaban su rostro despejado, utilizando una fina diadema negra, otro accesorio que promete ser tendencia. Los discretos pendientes de Gold & Roses y su inconfundible anillo de Coreterno completaron un atuendo que, aunque se inclina hacia lo masculino, refleja su elegancia y sofisticación natural. La elección de este estilo ha generado reacciones diversas en las redes sociales y en los medios, donde muchos elogian su audacia y capacidad para desafiar las normas tradicionales de la moda. En un mundo donde la imagen pública de los líderes se ha vuelto cada vez más importante, Doña Letizia continúa demostrando que es una figura relevante no solo en el ámbito político y social, sino también en el de la moda. Su capacidad para adaptarse y arriesgarse en su estilo la posiciona como un referente de la elegancia contemporánea.