
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El regreso de Melania Trump a la atención pública ha generado una oleada de admiración en China, sorprendiendo a muchos debido a la relación tumultuosa entre su esposo, el expresidente Donald Trump, y el país asiático. A pesar de la política hostil que ha caracterizado su presidencia, Melania ha logrado consolidar una imagen positiva entre un sector de la población china, especialmente entre las mujeres que encuentran en ella un modelo de independencia y fortaleza. Joyce Yip, una empresaria de 39 años originaria de Guangzhou, es una de las numerosas fanáticas que han comenzado a seguir a Melania en plataformas de redes sociales como Xiaohongshu. La descripción que hace de Melania es de una mujer “heroica, elegante y resuelta”, lo que refleja la admiración que siente por su estilo y personalidad. Las publicaciones en redes han evidenciado cómo, tras la aparición de Melania con un sombrero de ala ancha en un evento reciente, se dispararon las ventas de productos similares, evidenciando su influencia en la moda. Lo que resulta intrigante es el contraste entre la imagen pública de su esposo y la percepción que tienen los seguidores chinos de Melania. La cultura tradicional china, que tiende a enfatizar el papel de la mujer como apoyo al esposo y cuidadora de los hijos, parece adaptarse a la figura de Melania, quien representa una mezcla de tradición y modernidad. Jingsi Wu, profesora asociada en la Universidad de Hofstra, explica que a los fanáticos les atrae el hecho de que Melania encarne tanto valores clásicos como contemporáneos, lo que la convierte en un ejemplo atractivo para muchas. Un video de hace cuatro años en el que Melania se niega a sostener la mano de Donald Trump al desembarcar de Air Force One ha cobrado nueva vida en las redes chinas, recibiendo más de cinco millones de “me gusta” en Douyin, el equivalente chino de TikTok. Este tipo de contenido, que muestra su aparente independencia, resuena profundamente con los usuarios, que a menudo comentan sobre su lealtad hacia su esposo a pesar de los escándalos que le rodean. La figura de Melania ha cultivado un seguimiento considerable no solo por su estética, sino también por lo que muchos perciben como sacrificios personales en pos de la estabilidad de su hijo Barron. Muchos seguidores han expresado que su regreso a la vida pública es una forma de ayudar a su hijo en su carrera, lo cual se alinea con las expectativas culturales chinas en torno a la crianza. La admiración por Melania se ha traducido en un pequeño negocio para algunos, como Ge Yahan, quien ha comenzado a vender versiones no autorizadas de sus memorias traducidas al mandarín. Este fenómeno resalta no solo el interés por su vida personal, sino también la curiosidad por su historia de éxito, desde sus humildes orígenes en Eslovenia hasta convertirse en una figura emblemática en los Estados Unidos. A pesar de los problemas políticos que han rodeado a Donald Trump –desde la guerra comercial hasta comentarios despectivos sobre el país asiático–, para muchos chinos, él sigue siendo visto como un “ganador”. Rose Luqiu, profesora en la Universidad Bautista de Hong Kong, señala que la independencia de Melania, junto a su lealtad a Donald Trump, es percibida como un reflejo de su éxito compartido como pareja. Sin embargo, la política siempre está presente en el trasfondo de estas narrativas. La relación de Melania con el expresidente ha sido objeto de sátira y crítica, pero incluso eso ha servido para aumentar su popularidad. Un artículo de sátira en la revista New Yorker, que pretendía criticar su matrimonio, logró un millón de visitas en la plataforma Bilibili, lo que sugiere que incluso la crítica puede ser un medio para fortalecer su imagen. Para muchos de sus admiradores, Melania representa un ideal de lo que significa ser una mujer fuerte en un mundo que espera que las mujeres sean sumisas. En contraste con la percepción de algunos de los errores de Ivanka Trump, su hija, que fue criticada por testificar en un juicio en contra de su propio padre, Melania es vista como la encarnación de la lealtad. Yip expresa que en la sociedad, las mujeres son juzgadas con más severidad que los hombres, y la lealtad de Melania hacia Donald Trump es precisamente lo que la distingue y la eleva a la categoría de heroína en los ojos de muchos. Así, la figura de Melania Trump ha pasado de ser una Primera Dama a una celebridad influyente en el mundo digital chino, desafiando las expectativas y generando un fenómeno que pocos habrían previsto. La complejidad de su figura, entre la controversia y el aprecio, continúa capturando la atención y el interés de un público que busca razones para admirar a una mujer que, a pesar de todo, ha mantenido su posición en el ojo público.