
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Philip Brady, una figura querida en los medios australianos y un pilar de la radio y la televisión, ha fallecido a la edad de 85 años tras una breve batalla contra el cáncer. La noticia de su muerte ha resonado en toda la industria y más allá, provocando homenajes sinceros de colegas, fanáticos y admiradores que valoraban sus contribuciones a la radiodifusión. En un emotivo mensaje al personal, el gerente de la estación 3AW, Stephen Beers, compartió que a pesar de su enfermedad, Brady mantuvo una actitud positiva, demostrando la resiliencia y el espíritu que lo hicieron querido por muchos. "Su estado de ánimo siempre fue alto durante el tratamiento", señaló Beers, reflejando el carácter que definía la personalidad pública de Brady. La ilustre carrera de Brady comenzó en 1958 en GTV 9, marcando el inicio de un viaje notable que abarcó más de seis décadas. Se unió a 3AW en 1971, inicialmente asumiendo el papel de discómano de fin de semana antes de convertirse en una de las voces más reconocibles de la cadena. Justo hace nueve días, anunció su jubilación con un corazón pesado, afirmando en un mensaje grabado: "Después de 67 años en el negocio, he decidido renunciar y me entristece mucho dejarlos". En su despedida, expresó su deseo de dar paso a la nueva generación en la industria, un testimonio de su humildad y dedicación a su oficio. A lo largo de su carrera, Brady trabajó junto a algunos de los artistas más célebres de Australia, incluyendo al legendario Graham Kennedy, Bert Newton y Steve Vizard. Su versatilidad se extendió más allá de la radio, ya que prestó su distintiva voz a diversos proyectos y fue una presencia familiar en las pantallas de televisión. En reconocimiento a sus significativas contribuciones a la radiodifusión australiana, Brady recibió la medalla de la Orden de Australia en 2023, un honor que subraya su impacto en el panorama mediático. Más allá de sus logros profesionales, también fue un defensor de por vida de la Fundación de Epilepsia de Victoria, abogando por la concienciación y el apoyo para aquellos afectados por la condición. El fallecimiento de Philip Brady marca el fin de una era en los medios australianos, dejando un legado de calidez, humor y un compromiso duradero con el arte de la comunicación. A medida que la industria llora la pérdida de uno de sus grandes, su influencia sin duda resonará durante años, recordando a todos el poder de la narración y la conexión.