
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La segunda semana de la competencia en "Dancing With The Stars" estuvo marcada por una serie de actuaciones memorables, pero también por la inesperada eliminación de Elaine Crowley, quien se convirtió en la segunda celebridad en abandonar el show este domingo por la noche. La periodista y presentadora de televisión, junto a su compañero profesional Denys Samson, presentó una interpretación de "You Can't Stop the Beat" de "Hairspray", que no logró captar la atención del público ni del jurado, resultando en el menor número de votos combinados tras los primeros tres episodios. Al despedirse del programa, Elaine expresó su decepción, afirmando que había tenido “un día un poco inestable”. Esta eliminación resalta la naturaleza competitiva de la serie, donde incluso las actuaciones bien intencionadas pueden no ser suficiente para mantenerse en la lucha por el trofeo de campeón. Con su salida, el programa se despoja de una figura carismática que, aunque no logró brillar en la pista, había aportado una gran dosis de entusiasmo y energía al espectáculo. La noche fue dedicada al cine, un tema que ha sido bien recibido en ediciones anteriores y que suele atraer una gran variedad de performances inspiradas en icónicas películas. Las diez parejas restantes presentaron danzas que variaron en estilo y ejecución, desde el cha-cha-cha hasta el paso doble, todos tratando de capturar la esencia de los personajes cinematográficos que representaban. Los primeros en abrir la noche fueron Aishah Akorede y Robert Rowiński, quienes interpretaron un cha-cha-cha que les valió elogios del jurado. Brian Redmond destacó que “el pecado capital en el cha cha son las piernas débiles” y, aunque ellos se defendieron bien, le dio una puntuación de 8, sumando un total de 24 puntos. Esto estableció un alto estándar para el resto de la noche. Por su parte, Gearóid Farrelly y Stephen Vincent también se destacaron con su American Smooth, recibiendo críticas mixtas que variaron desde un 7 hasta un 8, lo que también mostró la expectación de los jueces al ver cómo cada pareja se adaptaba a los distintos estilos de baile que requería la semana temática. Su confianza y conexión en el baile fueron resaltadas, lo que sugiere que han encontrado una buena química en la pista. Otra actuación notable fue la de Danny O'Carroll y Salomé Chachua, quienes sorprendieron con su paso doble. Los críticos elogiaron su intensidad y conexión con el personaje, lo que les valió puntajes altos, destacando su capacidad para involucrar al público y mantener la energía a lo largo de su actuación. Sin embargo, no todos los bailes fueron bien recibidos; algunos concursantes se encontraron luchando por salir de la zona de confort y encontraron dificultades en sus rutinas. El cierre de la noche estuvo a cargo de Rhys McClenaghan y Laura Nolan, quienes entregaron un Charleston impresionante inspirado en "Spider-Man". Rhys, un atleta olímpico, demostró su versatilidad y habilidad, recibiendo elogios desmedidos del jurado, incluyendo un 10 de Karen Byrne, quien se mostró completamente maravillada por la actuación. Esto no solo le aseguró una buena puntuación, sino que también los posicionó como fuertes contendientes en la competencia. La eliminación de Elaine Crowley subraya la crueldad inherente a "Dancing With The Stars", donde el talento y la preparación no siempre son suficientes para asegurar un lugar en la competencia. La conexión emocional con el público juega un papel crucial, y esta vez, Elaine no logró enamorar a la audiencia lo suficiente. A medida que avanza la temporada, los concursantes deberán intensificar sus esfuerzos para asegurarse de que sus actuaciones resuenen más allá de la pista de baile. La próxima semana, con nuevas coreografías y desafíos, los competidores tendrán la oportunidad de redimirse y de intentar ganar el corazón del público. La competencia está lejos de terminar, y cada baile se convierte en una historia que los participantes buscan contar, esperando que sus esfuerzos los mantengan en la lucha por el codiciado trofeo. En un programa donde cada detalle cuenta, el espectáculo sigue y la emoción de "Dancing With The Stars" promete no decrecer.