Fórmula 1 apuesta por Brad Pitt para conquistar el mercado estadounidense

Fórmula 1 apuesta por Brad Pitt para conquistar el mercado estadounidense

La Fórmula 1 busca consolidar su presencia en EE. UU. con una película de Brad Pitt y nuevas estrategias para atraer aficionados.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Deportes

La Fórmula 1 se encuentra en una encrucijada crucial en su esfuerzo por consolidar su presencia en el competitivo mercado estadounidense. Con la próxima película protagonizada por Brad Pitt en el horizonte, Liberty Media, propietario de la categoría, está apostando por el atractivo del reconocido actor para atraer a nuevos aficionados y potenciar el interés en carreras que han visto un aumento considerable en popularidad en los últimos años, especialmente gracias a la docuserie de Netflix. La película, titulada simplemente "F1", se lanzará en junio y tiene como objetivo no solo captar la atención de los superaficionados, sino también de aquellos que hasta ahora no han mostrado interés en el deporte. Derek Chang, CEO de Liberty Media, expresó en una reciente entrevista que siempre que Pitt aparece en un proyecto cinematográfico, su presencia atrae la atención del público. Este filme se une a una estrategia más amplia para utilizar el entretenimiento como un vehículo para mejorar la percepción y el seguimiento de la Fórmula 1 en Estados Unidos, un país que tradicionalmente ha sido más receptivo a otros deportes como el fútbol americano y el baloncesto. El objetivo es claro: elevar el perfil de la Fórmula 1 en un mercado que todavía representa una pequeña fracción de sus ingresos globales por derechos audiovisuales. La situación financiera actual de la Fórmula 1 en Estados Unidos se presenta como un campo fértil para el crecimiento. A pesar de que el acuerdo con ESPN, que ha estado vigente desde 2018, ha sido beneficioso, la expiración de la ventana de exclusividad permite a Liberty explorar nuevas opciones. El actual contrato le reporta a la F1 aproximadamente 85 millones de dólares al año, una cifra que los analistas creen que podría aumentar a 121 millones con el próximo acuerdo. Compañías como Netflix, Amazon y Apple están en la línea de salida para competir por los derechos de transmisión. Sin embargo, el desafío de captar la atención del público estadounidense no es simple. Aunque la F1 ha visto un crecimiento en el número de espectadores en los últimos años, con un promedio de 1,1 millones de personas viendo las carreras en ESPN, también ha enfrentado altibajos. Por ejemplo, la reciente caída en la asistencia al Gran Premio de Las Vegas, que vio disminuir la afluencia a 306.000 personas en su segunda edición, es un claro recordatorio de que la popularidad no siempre se traduce en éxitos financieros. Liberty Media ha respondido a estos desafíos con una estrategia más centrada en el cliente, utilizando datos para comprender mejor a sus aficionados y ajustar los precios de las entradas. Se anunciaron boletos más asequibles a partir de 50 dólares para la carrera en Las Vegas, una medida destinada a aumentar la asistencia y hacer que el evento sea más accesible para un público más amplio. Chang se mostró optimista, asegurando que "este año será mejor que el anterior", reflejando una confianza renovada en el potencial de la F1 en el país. La película de Pitt y el uso de la celebridad como herramienta de marketing se enmarcan dentro de un enfoque más amplio para transformar la imagen de la F1. Desde su adquisición en 2017 por 8.000 millones de dólares, Liberty Media ha trabajado para reconfigurar el deporte, enfocándose en la producción de contenido de alta calidad y en la creación de eventos atractivos que puedan captar la atención tanto de los aficionados acérrimos como de los nuevos espectadores. La serie de Netflix ha sido un pilar fundamental de esta estrategia, ayudando a forjar un vínculo más cercano entre los pilotos, los equipos y el público. A medida que la F1 se prepara para su primera carrera de la temporada en Australia, el balanza de la serie parece inclinarse a favor del optimismo. La combinación de entretenimiento y deporte puede ser la clave para atraer un nuevo grupo demográfico de aficionados que, hasta ahora, han estado al margen. La historia de la F1 está en constante evolución, y el éxito de su estrategia depende de su capacidad para adaptar su enfoque a las necesidades y expectativas de los aficionados estadounidenses. El futuro de la Fórmula 1 en Estados Unidos está lleno de posibilidades, pero también de incertidumbres. Si bien la popularidad ha crecido, la competencia por la atención de los consumidores sigue siendo feroz. La llegada de Brad Pitt a la escena puede ser el impulso que necesite la F1 para consolidar su lugar en el corazón de los aficionados estadounidenses, pero el éxito dependerá de la ejecución de una estrategia coherente y centrada en el espectador. La próxima película no solo es un proyecto cinematográfico, es un experimento social que podría definir el futuro del automovilismo en uno de los mercados más complejos y emocionantes del mundo.

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