
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La reciente promulgación de la Ley 32260 por parte del Congreso de la República ha generado un fuerte impacto en el ámbito deportivo nacional, al establecer un importante reconocimiento a los deportistas que han destacado en competencias internacionales. En un gesto sin precedentes, esta ley premiará a los medallistas de los XIX Juegos Panamericanos y VII Juegos Parapanamericanos Santiago 2023, así como a quienes participen en las futuras ediciones de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, con la entrega de una vivienda en la villa de atletas de Villa El Salvador. Este gesto tiene como objetivo no solo honrar el esfuerzo de los deportistas sino también brindarles una infraestructura adecuada que les permita enfocarse en su carrera. La ley detalla que recibirán este beneficio aquellos atletas que obtengan medallas de oro, plata o bronce durante un ciclo olímpico y paralímpico que abarca desde 2023 hasta 2025. Esto incluye eventos como los Juegos Bolivarianos del Bicentenario 2024 y los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho y Lima 2025. La medida busca incentivar la participación y el rendimiento de los deportistas peruanos en competiciones de alto nivel, fomentando una cultura de éxito y reconocimiento en el deporte nacional. Un aspecto importante que se menciona en la ley es que, en caso de que un deportista obtenga múltiples medallas, solo podrá recibir una vivienda. Esta disposición busca evitar la acumulación de beneficios y garantizar que más atletas tengan la oportunidad de ser premiados por sus logros. No obstante, también se establece que si un medallista pierde su reconocimiento por alguna falta, la vivienda será revertida al Estado, resaltando la responsabilidad que conlleva recibir este tipo de beneficios. La entrega de las viviendas se llevará a cabo en un acto público, programado para después de la finalización de los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027. Esto no solo añade un sentido de ceremonialidad al reconocimiento, sino que también permite resaltar la importancia de esos eventos en el calendario deportivo del país. La espera hasta 2027, aunque larga, refleja la organización y planificación necesaria para tal entrega. Otro punto a destacar de la ley es su enfoque en los Juegos Bolivarianos. Se reconoce específicamente a los medallistas de oro en deportes individuales que rompan récords deportivos, abriendo las puertas a una nueva generación de atletas que aspiren a superar los límites establecidos y dejar su huella en la historia del deporte boliviano. Este tipo de promoción es crucial para el desarrollo de disciplinas menos populares en el país, brindando un impulso adicional a los atletas involucrados. La ley también incluye disposiciones transitorias que declaran de interés nacional la organización de los XX Juegos Deportivos Bolivarianos, lo que demuestra el compromiso del Estado con el desarrollo del deporte en todas sus formas. Esto implica que los gobiernos regionales y locales deben priorizar la ejecución de actividades relacionadas con la infraestructura y la logística necesarias para el éxito de estos eventos. Además, el Instituto Peruano del Deporte (IPD) recibirá una inyección de 116.6 millones de soles para asegurar la implementación de esta ley y otros proyectos deportivos. Este financiamiento es crucial para garantizar que las iniciativas se lleven a cabo de manera efectiva y que los recursos sean administrados de forma adecuada, contribuyendo al bienestar de los deportistas. El contexto de los eventos deportivos se complementa con la reciente afirmación del IPD de que los conciertos y otros eventos deportivos pueden coexistir en el Estadio Nacional. Esto es un indicativo de que el país busca diversificar sus actividades recreativas y maximizar el uso de infraestructuras ya existentes, generando un impacto positivo tanto en la cultura deportiva como en la economía local. La Ley 32260 no solo representa un avance en el reconocimiento de los logros deportivos, sino que también marca un cambio significativo en cómo el Estado se relaciona con sus atletas. Al ofrecerles un hogar, se les otorga una estabilidad que puede ser fundamental para su desarrollo profesional y personal. Sin duda, esta legislación sentará un precedente en el tratamiento y la valorización de los deportistas en Perú, y es de esperar que motive a futuras generaciones a alcanzar la excelencia en el deporte.