
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Un terremoto de magnitud 4.0 golpeó Afganistán el lunes, según confirmó el Centro Nacional de Sismología (NCS). El sismo se produjo a una profundidad de 10 kilómetros en la región sísmicamente activa del Hindu Kush, lo que genera preocupaciones sobre posibles réplicas que podrían agravar la situación en un país que ya enfrenta numerosos desafíos relacionados con desastres naturales. El NCS proporcionó detalles específicos sobre el terremoto, indicando que ocurrió el 3 de octubre de 2025, a las 07:01:10 IST. Los terremotos superficiales, como este, representan un riesgo significativo ya que liberan energía más cerca de la superficie terrestre, lo que resulta en temblores más intensos y potencialmente más daños extensos a las estructuras. Esta característica aumenta considerablemente el riesgo de víctimas y destrucción, particularmente en una nación como Afganistán, donde la infraestructura se ve frecuentemente comprometida debido a años de conflicto y subdesarrollo. Los temblores se producen tras otro evento sísmico, ya que Pakistán experimentó un terremoto de magnitud 4.2 más temprano el mismo día, después de un sismo similar de magnitud 4.3 solo dos días antes. Este patrón de actividad sísmica frecuente destaca las vulnerabilidades continuas que enfrenta la región, que tiene una historia bien documentada de terremotos, especialmente en la cordillera del Hindu Kush. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) enfatiza la precaria situación de Afganistán frente a los desastres naturales. Las inundaciones estacionales, deslizamientos de tierra y terremotos amenazan significativamente a las comunidades vulnerables que ya han soportado décadas de violencia e inestabilidad. Estos desafíos continuos dejan a muchos afganos con poca resiliencia para hacer frente a crisis simultáneas, una situación que a menudo se agrava por la incapacidad de prepararse adecuadamente o responder a tales emergencias. Además, la posición geográfica de Afganistán en múltiples fallas entre las placas tectónicas india y euroasiática contribuye aún más a su susceptibilidad a los terremotos. Con una falla que atraviesa áreas urbanas importantes como Herat, el riesgo para la vida y los medios de subsistencia sigue presente. A medida que el país lidia con las secuelas de este terremoto y la posibilidad de nuevos temblores, la necesidad de estrategias integrales de preparación y respuesta ante desastres se vuelve cada vez más crítica. Con muchas comunidades ya luchando por recuperarse de desastres pasados, garantizar su seguridad y resiliencia frente a las amenazas sísmicas continuas es un desafío que exige atención urgente tanto de las partes interesadas nacionales como internacionales.