La presión aumenta para Tommy Paul y Taylor Fritz mientras persiguen la élite del tenis en el Top 10.

La presión aumenta para Tommy Paul y Taylor Fritz mientras persiguen la élite del tenis en el Top 10.

Tommy Paul busca recuperar su posición en el top 10 del ranking ATP en medio de presiones y contratiempos de salud, acompañado por Taylor Fritz mientras compiten en torneos clave.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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INDIAN WELLS, California -- Tommy Paul siente la presión por su reciente ascenso en el ranking de la ATP, y si su tiempo entre los 10 mejores del tenis masculino resulta ser efímero, podría estar un poco irritado. La verdad es que, aunque los jugadores afirman que su enfoque está únicamente en su juego y no en los números, la realidad es que esos números lo significan todo en el competitivo mundo del tenis. Las posiciones en el ranking pueden afectar drásticamente la carrera de un jugador, influyendo en todo, desde acuerdos de patrocinio hasta las cabezas de serie en los torneos. Para atletas como Paul y su compatriota Taylor Fritz, sus rankings actuales los han colocado en la vanguardia del tenis masculino estadounidense, una posición que ha sido rara en los últimos años. Mientras ambos se preparan para el Sunshine Double en el BNP Paribas Open y el Miami Open, las apuestas no podrían ser más altas. Actualmente, Fritz se mantiene firme en el puesto número 4 del mundo a pesar de lidiar con una lesión, mientras que Paul ha caído al número 11 después de que problemas de salud lo sacaran de su juego en Acapulco. Una reciente victoria sobre su compatriota Tristan Boyer en Indian Wells levantó momentáneamente el ánimo de Paul, pero sabe que cada partido cuenta mientras intenta recuperar su lugar en el top 10. "Estuve vomitando", admitió Paul, reflexionando sobre su enfermedad que afectó su rendimiento. Sin embargo, ha mostrado resistencia, avanzando más en el torneo con una victoria sobre Cam Norrie. La importancia de estar clasificado entre los 10 mejores no puede ser subestimada, especialmente para jugadores como Paul y Fritz, quienes se han convertido en favoritos de los aficionados y ejemplifican la nueva ola de talento estadounidense. La última década ha visto a solo un puñado de hombres estadounidenses romper las filas de élite, destacando la importancia de sus posiciones actuales. En marcado contraste, las mujeres estadounidenses han prosperado, con tres jugadoras actualmente clasificadas en el top seis de la WTA. La breve estadía de Paul en el número 10 fue una fuente de orgullo, similar a la euforia de ser un joven jugador listado entre los mejores de su región. Para él, fue un recordatorio de que pertenece a este nivel, y su objetivo ahora es consolidar su lugar entre los élites. "Quiero demostrar que soy un jugador del top 5", declaró, mirando hacia el siguiente nivel de excelencia competitiva. A medida que los rankings fluctúan semana tras semana, los jugadores enfrentan un desafío único: defender los puntos acumulados de torneos anteriores mientras simultáneamente luchan por ganar nuevos. Para aquellos en el top 20, la presión se intensifica, y Paul es muy consciente de lo rápido que pueden cambiar las fortunas. "Cuando estás dentro del top 20, una gran cantidad de puntos te mueve dos o tres lugares hacia arriba o te desplaza cuatro o cinco lugares hacia atrás", explicó. El entrenador de Paul, Brad Stine, enfatiza la fortaleza mental necesaria para navegar este paisaje. La mentalidad de un jugador puede influir significativamente en su rendimiento, especialmente en situaciones de alta presión. A medida que Paul y Fritz profundizan en el torneo, deben prepararse para oponentes que los ven como objetivos primarios para victorias sorpresivas. Fritz ha aprendido a adaptar su enfoque, centrándose menos en los puntos pasados y más en el presente. Reconoce que cada año es una pizarra en blanco, llena de oportunidades para acumular puntos en varios torneos. Esta adaptabilidad también ha sido crucial para Paul, quien admite que él también ha tenido que ajustar su mentalidad para no fijarse en defender puntos. El camino hacia el éxito sostenido en las altas esferas del tenis está lleno de desafíos. Tanto Paul como Fritz han experimentado la agonía de estar cerca del éxito en torneos importantes sin dar el paso final. Para Paul, el recuerdo de Wimbledon del año pasado sirve como un doloroso recordatorio de los márgenes finos que separan la victoria de la derrota. "No ejecuté nada de lo que quería hacer", lamentó tras una salida en cuartos de final contra Alexander Zverev. A medida que navegan por las rigurosas exigencias del tenis profesional, ambos jugadores reconocen que alcanzar la cima—y mantenerse allí—requiere no solo talento, sino también resiliencia y la capacidad de aprender de los contratiempos. Están refinando continuamente sus habilidades, tanto físicas como mentales, para cumplir con las demandas de competir contra los mejores. Con los Opens de Indian Wells y Miami por delante, todas las miradas estarán puestas en Paul y Fritz mientras buscan consolidar su estatus entre los élites del tenis, esperando que su estancia en el top 10 sea mucho más que un momento efímero. A medida que se presentan en las canchas, sus trayectorias representan no solo aspiraciones personales, sino una renovada esperanza para el tenis masculino estadounidense en su conjunto.

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