
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En una semana marcada por altas ambiciones y absurdidades en el mundo del fútbol, el foco se centró en los audaces planes de la FIFA, el gasto extravagante del Chelsea y los desafíos continuos que enfrenta la Major League Soccer (MLS). En primer lugar, la FIFA está agitando las aguas al contemplar una expansión de la Copa del Mundo 2030 a la asombrosa cifra de 64 equipos. Esta propuesta, presentada por el delegado uruguayo Ignacio Alonso, ya ha inducido un "silencio atónito" en las reuniones del consejo de la FIFA. La razón detrás de esta propuesta está rodeada de una mezcla de ganancias financieras y el deseo de promover el fútbol global, ya que fuentes internas sugieren que los beneficios políticos y financieros influirán en gran medida en el proceso de decisión. La ironía es palpable al considerar que la FIFA aún no ha celebrado su primera Copa del Mundo con 48 equipos, un concepto que todavía se siente novedoso, con la última edición contando solo con 32 naciones. Si bien los aficionados pueden soñar con ver una gama más amplia de naciones competir en el gran escenario, no se puede evitar cuestionar los motivos detrás de una iniciativa tan expansiva. Para dar contexto, la actual nación en el puesto 64 del ranking de la FIFA es Jordania, y la idea de expandir la Premier League para incluir 64 equipos, hipotéticamente con clubes como Mansfield Town, parece absurda. Esta es la misma organización que considera apropiado ofrecer la increíble cifra de 1.000 millones de dólares en premios para su Copa del Mundo de Clubes, un torneo que ha sido recibido con indiferencia por parte de los broadcasters. Los incentivos financieros están destinados a atraer interés, pero generan preocupaciones sobre la distorsión de las ligas nacionales. La historia de la FIFA de priorizar el lucro sobre el deporte vuelve a levantar cejas. Mientras tanto, el Chelsea ha hecho titulares no solo por sus actuaciones en el campo, sino por su monumental gasto que los ha llevado a reunir la plantilla de fútbol más cara de todos los tiempos. Según un informe de la UEFA, la plantilla del Chelsea, valorada en la asombrosa cifra de 1.650 millones de euros (1.390 millones de libras), supera incluso al legendario equipo del Real Madrid de 2020. Si bien su tarifa de transferencia eclipsa la de muchos jugadores célebres que han pisado el campo, los logros actuales del Chelsea pintan un cuadro diferente. Con una plantilla llena de talento, su fortuna ha dependido en gran medida de la recuperación de jugadores como Trevoh Chalobah debido a crisis de lesiones en lugar de asegurar trofeos. La ironía de que tal gasto extravagante resulte en una mera actuación destacada en la UEFA Conference League subraya la naturaleza impredecible del fútbol. Al otro lado del Atlántico, la MLS está lidiando con los dolores de crecimiento que vienen con sus intentos de elevar su estatus en el fútbol internacional. Recientemente, la vicepresidenta ejecutiva de marketing de asociaciones, Jen Cramer, enfatizó que el crecimiento de la liga va más allá del atractivo de Lionel Messi. A pesar de la atención global que atrae la presencia de Messi, la liga aún navega por un paisaje complicado, como lo demuestra el intento del Houston Dynamo de apaciguar a los aficionados cuando Messi fue descansado. Ofrecer boletos futuros gratuitos es un bonito gesto, pero subraya el descontento en torno a la disponibilidad de los jugadores y la dependencia del poder estelar. En un giro más ligero, la semana también trajo un momento viral de la escena de las ligas no profesionales, cuando el hijo de Paul Merson, Sam, anotó un gol extraordinario para el Hanworth Villa. Imaginando el comentario del exestrella de la Premier League, se puede visualizar la emoción mientras exclamaba: "No puede ser. No me lo creo", capturando la alegría de un tiro increíble que seguramente ha generado su parte de memes en las redes sociales. A medida que el mundo del fútbol continúa evolucionando, desde las propuestas ambiciosas de la FIFA hasta las altas apuestas del Chelsea y las estrategias de crecimiento de la MLS, las absurdidades dentro del deporte siguen siendo tan entretenidas como siempre. Cada semana presenta un nuevo capítulo en esta saga en curso, recordándonos por qué, a pesar de las contradicciones y lo absurdo, seguimos encantados con el hermoso juego.