
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La reciente actividad sísmica en la región de Afar en Etiopía ha generado preocupaciones significativas entre los residentes, lo que ha llevado a miles de personas a evacuar el área circundante a Awash Fentale. Esta región, parte del Gran Valle del Rift, no es ajena a los terremotos y erupciones volcánicas, y los eventos actuales son una continuación de procesos geológicos que han estado desarrollándose durante millones de años. La región de Afar es notable por su volatilidad tectónica. Se sitúa sobre una capa caliente y semi-sólida de la Tierra conocida como el manto, que está en constante movimiento debido al calor de capas más profundas de la Tierra. Este movimiento permite que la roca fundida ascienda a través de puntos débiles en la corteza terrestre, lo que resulta en erupciones volcánicas. En los últimos 800 años, el área ha sido testigo de numerosos eventos sísmicos, con erupciones significativas registradas en 1250 y 1820 d.C. Según Gemechu Bedassa Teferi, un investigador especializado en los volcanes del Gran Rift Etíope, los actuales temblores pueden atribuirse en gran medida a fuerzas tectónicas. Hace dieciocho millones de años, los continentes comenzaron a separarse, formando el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Hace aproximadamente 11 millones de años, se desarrolló una grieta bajo la Depresión de Afar, lo que llevó a la inestabilidad geológica actual. El reciente enjambre de más de 200 terremotos, el más fuerte de los cuales midió 6.0 en la escala de Richter, ha causado daños a la infraestructura y se ha sentido tan lejos como en Addis Abeba, a casi 190 kilómetros del epicentro. Con el recuerdo de la última erupción volcánica en Fentale aún fresco en la mente de la población, los temores de un evento similar son grandes, especialmente considerando que los terremotos a menudo preceden a la actividad volcánica. Actualmente, los científicos están utilizando imágenes de radar satelital para monitorear la situación en Fentale. Estas imágenes indican que los terremotos son causados por roca fundida caliente que empuja hacia arriba desde aproximadamente 10 kilómetros por debajo de la superficie. Esta actividad geológica en curso presenta tres escenarios potenciales para el futuro: el enfriamiento de la roca fundida que conduce a formaciones solidificadas, erupciones volcánicas a medida que el material fundido asciende, o movimiento lateral que podría crear peligros adicionales. La combinación de complejidad geológica y la naturaleza impredecible de los sistemas volcánicos subraya la necesidad de estrategias efectivas de monitoreo y mitigación de riesgos. Los científicos abogan por mejorar las técnicas de monitoreo científico, incluyendo mediciones de gases volcánicos y estudios geofísicos, para predecir y entender mejor las futuras erupciones. Además, establecer canales de comunicación claros entre científicos y comunidades locales es crucial para la seguridad y la preparación en esta área geológicamente activa. A medida que Etiopía enfrenta los desafíos que plantea su paisaje geológico único, la resiliencia y adaptabilidad de sus comunidades serán puestas a prueba. La investigación continua y el diálogo abierto entre expertos y residentes serán vitales para navegar las incertidumbres de vivir en un entorno tan dinámico.