
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La reciente ofensiva del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, ha dado un paso significativo en su ambicioso plan de convertir a su país en una potencia futbolística mundial. En un movimiento que ha causado revuelo en el mundo del deporte, Bin Salmán ha decidido invertir más de 1.000 millones de dólares en la plataforma DAZN, especializada en entretenimiento deportivo, mientras que simultáneamente intenta fichar al astro brasileño Vinicius Jr. del Real Madrid, ofreciendo sumas astronómicas que superan cualquier récord previo en el fútbol. Arabia Saudí se ha propuesto aprovechar el inminente Mundial de Fútbol 2034, que se celebrará en su territorio, como un trampolín para elevar su perfil en el ámbito deportivo. La inversión en DAZN no solo representa un intento de diversificación económica, sino también un esfuerzo por globalizar el deporte saudí, atrayendo a audiencias internacionales a través de una plataforma que ya tiene presencia en el mercado deportivo. Con esta jugada, Bin Salmán busca crear una sinergia que potencie la visibilidad del país en el ámbito deportivo y cultural. La participación de SURJ Sports Investment, el vehículo de inversión creado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), en DAZN es parte de un esfuerzo más amplio por transformar la economía saudí, que históricamente ha sido dependiente del petróleo. Este tipo de inversiones se enmarcan dentro del plan Visión 2030, diseñado para diversificar la economía y desarrollar sectores como el turismo y el entretenimiento, con el deporte como un componente clave. La búsqueda de Vinicius Jr. es un componente estratégico en este esfuerzo. El joven delantero del Real Madrid no solo es una figura prometedora en el fútbol mundial, sino que también se ha convertido en un símbolo del talento brasileño. Los rumores sugieren que la oferta saudí podría alcanzar los 1.000 millones de dólares para liberar al jugador de su contrato, además de un salario de 1.500 millones por cinco años, cifras que podrían redefinir el concepto de fichajes en el fútbol profesional. La estrategia de Bin Salmán parece enfocarse en atraer a otros futbolistas de renombre, utilizando a Vinicius como un gancho. Si logra convencer al brasileño, podría abrir la puerta para que otros grandes nombres del fútbol europeo consideren una mudanza a Arabia Saudí, un mercado que ya ha comenzado a captar la atención con fichajes destacados como Cristiano Ronaldo y Neymar. El objetivo es claro: transformar la liga saudí en un destino atractivo para jugadores de élite. Sin embargo, esta estrategia también provoca un debate en el ámbito del deporte y la ética. Muchos analistas creen que detrás de esta inversión se encuentra la necesidad del régimen saudí de mejorar su imagen a nivel internacional, un proceso conocido como "sportwashing". A medida que el país invierte en deportes, también busca suavizar su reputación en un contexto global que lo asocia con violaciones de derechos humanos y restricciones a la libertad. A pesar de la controversia, la inversión en DAZN podría resultar beneficiosa para ambas partes. Para la plataforma, la llegada de capital saudí podría aliviar sus problemas financieros, ya que desde su creación ha acumulado pérdidas significativas. La inyección de capital podría ayudar a DAZN a expandir su oferta y consolidar su posición en el mercado global. El acuerdo incluye la creación de una nueva entidad, DAZN Mena, que se enfocará en la producción y transmisión de eventos deportivos en toda la región de Oriente Medio y Norte de África. Esta colaboración podría servir para dar visibilidad a las competencias deportivas saudíes, al tiempo que ofrece a los espectadores una ventana al desarrollo del deporte en la región. El futuro del deporte en Arabia Saudí se perfila lleno de oportunidades y desafíos. Con un fuerte impulso económico y un plan a largo plazo, el país busca cambiar su narrativa en el ámbito deportivo, al tiempo que enfrenta críticas y escepticismo. La habilidad de Bin Salmán para atraer talentos y desarrollar infraestructuras determinará en gran medida si su visión se convierte en una realidad o se queda como un sueño ambicioso. En última instancia, el enfoque de Arabia Saudí hacia el deporte plantea preguntas sobre la sostenibilidad de estas inversiones y el impacto que tendrán en el futuro del fútbol global. Con el Mundial de Fútbol 2034 en el horizonte, el mundo estará observando de cerca los movimientos del príncipe heredero y su equipo en su intento por hacer de Arabia Saudí un epicentro del deporte mundial.