
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En el ámbito del fútbol, los defensores a menudo son objeto de escrutinio por sus técnicas, tácticas de bloqueo y cómo enfrentan el implacable asedio de los delanteros. John Stones, el defensor del Manchester City y de la selección de Inglaterra, ha atraído la atención no solo por sus actuaciones, sino por un enfoque intrigante que guarda un notable parecido con una técnica del cricket. Si bien su método tiene sus méritos, los partidos recientes han planteado dudas sobre si este estilo inspirado en el cricket se está convirtiendo en una carga. La técnica defensiva de Stones, similar a la 'barrera larga' utilizada en el cricket, implica una posición única que busca minimizar las posibilidades de ser 'nutmegged' —cuando un defensor permite que el balón se le escape entre las piernas—. La barrera larga requiere que el jugador gire su pierna correspondiente a su brazo de lanzamiento hacia adentro y baje su cuerpo, creando un bloqueo con su rodilla y muslo. Este enfoque ha ayudado a Stones a realizar bloqueos críticos en diversas situaciones, demostrando su efectividad en ocasiones. Sin embargo, también lo ha expuesto a vulnerabilidades que podrían afectar a su equipo. Los ecos del cricket dentro del fútbol no son meramente anecdóticos. Históricamente, muchos clubes de fútbol surgieron de orígenes en el cricket, y los deportes comparten una profunda conexión cultural en Inglaterra. No es raro que jugadores transiten entre ambos deportes, y el propio trasfondo de Stones sugiere que puede haber absorbido algunas sutilezas tácticas del cricket mientras perfeccionaba sus habilidades en el campo de fútbol. No hay duda de que la técnica de la barrera larga le ha servido bien, permitiéndole desviar disparos que de otro modo podrían haber pasado a través de posturas defensivas tradicionales. Sin embargo, las fisuras en este enfoque comenzaron a hacerse evidentes durante la reciente derrota 5-1 del Manchester City ante el Arsenal. En ese partido, errores críticos se vincularon a la aplicación de la barrera larga por parte de Stones. Su posicionamiento defensivo condujo a goles cruciales, incluido un disparo desviado de Martin Ødegaard y otro de Thomas Partey, ambos que mostraron las desventajas de su técnica. Si bien la idea detrás de la barrera larga es sólida —proporcionar un bloqueo bajo y firme contra los disparos—, la dependencia de Stones en ella lo obligó a retirarse demasiado o a juzgar mal el momento, lo que llevó a oportunidades para los delanteros rivales. Los críticos pueden argumentar que el método de Stones no es solo una peculiaridad intrigante, sino una tendencia preocupante que requiere reevaluación. El juego moderno exige respuestas defensivas dinámicas, y las posturas estáticas a menudo pueden tener resultados desastrosos. A medida que jugadores como Stones adoptan técnicas poco convencionales, la cuestionamiento de su eficacia en partidos de alta presión se vuelve cada vez más relevante. Su técnica, aunque innovadora, parece mal adaptada al ritmo rápido y la presión implacable del fútbol de élite. Además, sus actuaciones recientes revelan una necesidad de adaptabilidad. El panorama defensivo está en constante evolución, y Stones podría necesitar refinar su enfoque para mantener su efectividad. La barrera larga aún puede tener su lugar en el desarrollo juvenil y en el cricket de categorías inferiores, pero a nivel profesional en el fútbol, los defensores deben equilibrar el bloqueo tradicional con la agilidad y la respuesta inmediata a las amenazas de ataque que enfrentan. En conclusión, si bien la técnica defensiva inspirada en el cricket de John Stones ha proporcionado momentos de brillantez, la evidencia reciente plantea la pregunta: ¿se está convirtiendo este enfoque en un problema? La comunidad futbolística puede necesitar observar de cerca cómo Stones navega la delgada línea entre la innovación en la técnica y los riesgos inherentes que conlleva. A medida que avanza la temporada, recalibrar su estrategia defensiva podría ser clave para asegurar que siga siendo un activo, en lugar de una carga, en el campo.