Extinción del Proyecto Legado genera incertidumbre sobre infraestructura deportiva en Perú

Extinción del Proyecto Legado genera incertidumbre sobre infraestructura deportiva en Perú

El gobierno peruano extingue el Proyecto Legado, generando dudas sobre la gestión de infraestructuras deportivas antes de eventos internacionales clave.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Deportes

La reciente decisión del gobierno peruano de extinguir el Proyecto Especial Legado ha generado un fuerte debate sobre el futuro de la infraestructura deportiva en el país. Con la inminente llegada de los Juegos Bolivarianos en 2025 y los Juegos Panamericanos en 2027, muchos se preguntan si el Instituto Peruano del Deporte (IPD) estará a la altura de mantener y operar las instalaciones necesarias para recibir a más de diez países participantes. La extinción del proyecto se produce a tan solo diez meses de este importante evento, lo que plantea serias dudas sobre el manejo y la continuidad de la infraestructura deportiva. La extinción del Proyecto Legado se oficializó mediante un decreto supremo, que establece la creación de una comisión encargada de la transferencia de activos e instalaciones al IPD. Morgan Quero, titular del Ministerio de Educación, argumentó que la decisión responde a la duplicidad de funciones entre el IPD y Legado, y que el proyecto siempre fue temporal. Sin embargo, esta afirmación ha sido recibida con escepticismo por expertos y ex funcionarios que temen que la calidad del mantenimiento y la operación de las sedes deportivas se vea comprometida. El presupuesto asignado para este año asciende a casi S/ 140 millones, de los cuales más del 55% se destinará al mantenimiento de las seis principales sedes deportivas, incluidas la Villa Deportiva Nacional y Punta Rocas. Sin embargo, muchos se preguntan si el IPD realmente tiene la capacidad y la experiencia para gestionar estos recursos de manera efectiva, dada su historia con el mantenimiento de otras infraestructuras deportivas en el país. Diana Gonzales, presidenta de la Comisión Especial de Seguimiento a la Organización de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027, expresó su preocupación por la extinción del Proyecto Legado. Según ella, la imagen de Perú en el ámbito internacional podría verse seriamente afectada si no se garantiza la continuidad y el buen estado de la infraestructura deportiva. La comparación con las sedes olímpicas de Río de Janeiro y Santiago 2023 resalta la importancia de un manejo adecuado y profesional de las instalaciones. Carlos Neuhaus, expresidente del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Lima 2019, también se mostró crítico ante la medida, señalando que el IPD no tiene la capacidad para mantener las sedes al nivel que se requiere. Neuhaus advirtió que el cambio podría abrir la puerta a la falta de cuidado y a un eventual deterioro de las instalaciones, algo que sería inaceptable a tan solo unos años de recibir eventos internacionales de gran envergadura. Por otro lado, algunos ex funcionarios del IPD, como Sebastián Suito, han defendido la decisión de trasladar la gestión del proyecto al instituto, aunque han señalado que el éxito de esta transición dependerá de un proceso adecuado de adaptación y aprendizaje. La preocupación radica en que la destitución del Proyecto Legado podría resultar en la pérdida de conocimiento especializado y buenas prácticas en la gestión de infraestructuras deportivas. Carlos Rosales, director de la carrera de Administración y Negocios del Deporte en la UPC, advirtió sobre el riesgo de que el IPD no pueda cubrir las necesidades de gestión que requiere el legado de infraestructura. Esto se traduce en un temor real de que, sin el personal adecuado y la experiencia necesaria, las sedes no sean mantenidas de manera efectiva, lo que podría poner en riesgo la organización de eventos futuros. El abogado especializado en derecho deportivo, Jaime Talledo, también se mostró escéptico sobre la capacidad del IPD para manejar la complejidad de la infraestructura deportiva. Su crítica se basa en la actual situación del IPD y su incapacidad para gestionar adecuadamente el deporte afiliado en Perú, un aspecto que podría reflejarse negativamente en la administración de las futuras sedes deportivas. Mientras tanto, el futuro del Proyecto Legado bajo el IPD sigue siendo incierto, especialmente con la propuesta de creación de un Ministerio de Infraestructura que podría absorber la gestión del legado. Las constantes reorganizaciones dentro del gobierno, junto con la falta de planificación adecuada, han dejado a muchos en el sector deportivo preocupados por la sostenibilidad de la infraestructura y la calidad de los eventos programados. La extinción del Proyecto Legado, aunque no inesperada, plantea serias preguntas sobre el futuro del deporte en Perú. Con eventos de gran relevancia a la vuelta de la esquina, es fundamental que se establezcan mecanismos claros para asegurar que estas instalaciones no solo se mantengan en condiciones óptimas, sino que también se utilicen para fomentar el desarrollo deportivo en el país. Sin una planificación estratégica y una gestión efectiva, el legado de estas instalaciones podría desvanecerse, llevándose consigo las esperanzas de un futuro deportivo brillante para Perú.

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