
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La pintoresca isla de Santorini, conocida por sus impresionantes atardeceres y edificios encalados, ha sido sometida a un estado de emergencia tras una serie de terremotos que han sacudido sus cimientos y generado preocupaciones entre residentes y autoridades por igual. Desde finales de enero, la isla ha estado experimentando una casi constante lluvia de temblores, culminando en un significativo terremoto de magnitud 5.2 el miércoles por la tarde. Este fue el primer terremoto en superar una magnitud de 5.0 en lo que se ha convertido en un creciente fenómeno sísmico. Con miles de terremotos registrados en las últimas semanas, la actividad sísmica de la isla se ha intensificado, lo que ha llevado a una mayor vigilancia entre científicos y funcionarios locales. Los temblores están concentrados en un área entre Santorini y las cercanas islas de Anafi, Amorgos e Ios. Los expertos destacan que los epicentros de estos terremotos se encuentran bajo el lecho marino, lo cual es algo tranquilizador; los eventos sísmicos submarinos suelen causar menos destrucción que los que ocurren en tierra. A la luz de la continua actividad sísmica, las autoridades griegas se están preparando para posibles escaladas, incluida la posibilidad de terremotos más grandes. Vassilis K Karastathis, un sismólogo del Observatorio Nacional de Atenas, expresó cautela, indicando que actualmente no hay señales de disminución en la actividad sísmica. Como medida de precaución, los funcionarios locales han advertido sobre posibles deslizamientos de tierra y han restringido las actividades escolares y portuarias hasta nuevo aviso. El gobierno ha anunciado que el estado de emergencia permanecerá en vigor hasta el 3 de marzo, asegurando que los recursos y el apoyo estén disponibles para los aproximadamente 15,000 residentes de la isla, muchos de los cuales han optado por evacuar debido a los temblores en curso. Los informes indican que más de 11,000 personas ya han abandonado la isla desde que comenzaron los eventos sísmicos, reflejando la ansiedad que rodea la situación. Aunque Santorini alberga dos volcanes, los expertos han descartado en gran medida una erupción volcánica como causa de los recientes terremotos. Los científicos han indicado que la actividad sísmica actual no está relacionada con peligros volcánicos, aunque han observado algo de actividad sísmico-volcánica leve dentro de la caldera. Athanassios Ganas, director de investigación del Observatorio Nacional de Atenas, señaló que, aunque una erupción es actualmente poco probable, existe la posibilidad de actividad sísmica futura, particularmente en relación con las fallas cercanas. La historia geológica de la isla revela una relación de larga data con la actividad volcánica, marcada notablemente por una erupción catastrófica alrededor del 1,600 a.C. que alteró significativamente su paisaje. Este complejo trasfondo geológico significa que, aunque la situación actual es preocupante, no es sin precedentes; Santorini ha sobrevivido a eventos sísmicos significativos anteriormente, incluida una serie similar de terremotos entre 2011 y 2012 vinculados al movimiento de magma bajo la superficie. Las autoridades locales están siendo proactivas en su respuesta a la situación, movilizando equipos de rescate y aconsejando a los residentes que se mantengan alerta, especialmente en evitar áreas concurridas y puertos. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis tiene programada una visita a Santorini para evaluar la situación de primera mano y brindar tranquilidad a la población afectada. Mientras la isla se prepara para lo que pueda venir, la resiliencia de su comunidad sigue siendo un factor fundamental. La esperanza es que, con un monitoreo continuo y una rápida acción gubernamental, los residentes de Santorini puedan navegar este desafiante capítulo sin más pérdidas o daños.