
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En las últimas semanas, Indonesia ha enfrentado devastadoras inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, particularmente en la isla principal de Java, resultando en al menos 21 muertes y daños significativos a aldeas y tierras agrícolas. Este trágico evento destaca la intrincada relación entre la geografía, el clima y la actividad humana del país que contribuye a la frecuente ocurrencia de deslizamientos de tierra. Los deslizamientos de tierra son definidos por el Servicio Geológico Británico como el movimiento de material—ya sea roca, tierra o escombros—pendiente abajo. Pueden ocurrir de forma repentina, a menudo con poco aviso, o desarrollarse gradualmente a lo largo del tiempo. Los desencadenantes están típicamente relacionados con lluvias intensas, erosión, actividad sísmica u otras perturbaciones que comprometen la estabilidad de la pendiente. Cuando la lluvia satura el suelo, no solo aumenta el peso del material, sino que también disminuye la resistencia del suelo, creando condiciones propicias para un deslizamiento. Las características geográficas y climáticas de Indonesia lo hacen particularmente susceptible a tales desastres. La nación se encuentra en una zona sísmicamente activa, lo que no solo conduce a terremotos, sino que también puede exacerbar el riesgo de deslizamientos de tierra. Además, la temporada de lluvias en curso en Indonesia—que dura de octubre a marzo—crea una tormenta perfecta para la erosión y la inestabilidad de las pendientes, particularmente en áreas montañosas como Java, que cuenta con volcanes activos y terrenos empinados. Java, hogar de más de 150 millones de residentes, está densamente poblada y enfrenta una multitud de desafíos ambientales. La isla registró la tasa más alta de deslizamientos de tierra en Indonesia, subrayando los riesgos asociados con tener a tantas personas viviendo en una región propensa a desastres naturales. La combinación de lluvias tropicales, inestabilidad geológica y la invasión humana crea una situación precaria para muchas comunidades. Un factor significativo que agrava el riesgo de deslizamientos de tierra en Indonesia es la deforestación, impulsada en gran medida por los florecientes sectores minero y agrícola de la nación. Indonesia es el mayor productor de aceite de palma y un actor importante en la producción de níquel, ambos contribuyendo a una pérdida significativa de bosques. Según la Fundación Mundial para la Naturaleza, Indonesia tiene la tasa más alta de pérdida de bosques entre las áreas mineras a nivel mundial. Los bosques saludables son cruciales para la estabilidad de las pendientes; ayudan a anclar el suelo en su lugar y reducen el escorrentía, mientras que las extensas operaciones mineras despojan la tierra de la capa superficial y comprometen las defensas naturales del terreno contra las lluvias intensas. Además, el impacto del cambio climático no puede ser pasado por alto. Estudios indican que a medida que las temperaturas globales aumentan, la atmósfera retiene más vapor de agua, lo que lleva a eventos de lluvia más pesados e intensos. Esta tendencia podría resultar en un aumento en la frecuencia y severidad de los deslizamientos de tierra, agravando los desafíos existentes que enfrenta Indonesia. A medida que la nación lidia con estos desafíos ambientales, la necesidad de estrategias integrales de gestión de desastres se vuelve primordial. Iniciativas que se enfoquen en la reforestación, prácticas sostenibles de uso del suelo y una mejor monitoreo de los peligros geológicos podrían ser pasos vitales para reducir los riesgos asociados con los deslizamientos de tierra. Las recientes tragedias sirven como un recordatorio contundente del delicado equilibrio entre la actividad humana y el mundo natural, y la urgente necesidad de esfuerzos concertados para salvaguardar a las comunidades en riesgo.