
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Si tuviéramos que señalar al equipo en mejor forma de la Premier League, sin duda la respuesta te llevaría a St James' Park, hogar del Newcastle United. Hace un mes, la conversación giraba en torno a las dificultades del club, con solo dos victorias en once partidos de liga. Avancemos hasta ahora, y el Newcastle se ha transformado drásticamente, registrando nueve victorias consecutivas en todas las competiciones, una hazaña que solo han logrado en dos ocasiones en sus 133 años de historia. El catalizador de este renacer ha sido nada menos que Alexander Isak, el destacado delantero del club. Después de un período complicado, Isak ha encontrado su ritmo goleador, con un impresionante total de nueve goles en sus últimos seis partidos, incluyendo un doblete en la victoria de anoche por 3-0 sobre Wolverhampton Wanderers. Su rendimiento actual lo coloca entre los delanteros de élite en Europa, y su tasa de anotación—un gol cada 103 minutos—rivaliza con la de estrellas consagradas como Mohamed Salah y Jhon Duran. Isak se convierte ahora en el cuarto jugador en la historia de la Premier League en marcar en ocho partidos consecutivos, un récord que anteriormente fue sostenido por leyendas como Ruud van Nistelrooy y Jamie Vardy. Pero esto no es solo un renacer personal para Isak; tiene implicaciones significativas para las aspiraciones del Newcastle. Con su última victoria, el equipo ha subido al cuarto lugar en la liga, presionando a potencias tradicionales como Manchester City y Chelsea por la clasificación a la Liga de Campeones. El entrenador Eddie Howe, que alguna vez fue considerado bajo escrutinio, ahora es celebrado por orquestar este notable cambio, demostrando que en el fútbol, las fortunas pueden cambiar en un instante. Mientras tanto, Ryan Reynolds y Rob McElhenney continúan acaparando titulares fuera del campo con sus incursiones en la propiedad del fútbol. Su adquisición de Wrexham ha atraído atención, pero ahora están ampliando sus horizontes con una nueva inversión en el club colombiano La Equidad. Esta participación marca un paso significativo mientras buscan replicar su éxito en Gales y diversificar su cartera en el fútbol global. El dúo, ahora acompañado por el lanzador de MLB Justin Verlander, demuestra un compromiso genuino con el deporte, disipando dudas de que sus proyectos sean meros caprichos. En un rincón diferente del mundo del fútbol, el debate en curso sobre las espinilleras ha resurgido, destacando las peculiaridades de las preferencias de los jugadores. Aunque las leyes del fútbol exigen que los jugadores las usen por razones de seguridad, algunos, como Michael Olise del Bayern Múnich, expresan abiertamente su desdén por estos dispositivos de protección. Esto pone de manifiesto una curiosa contradicción en el deporte: se espera que los jugadores prioricen la comodidad y sus hábitos personales sobre la seguridad. Finalmente, la Supercopa Polaca Spodek sirvió como un escenario inesperado para Lukas Podolski, quien acaparó titulares por una entrada escandalosa que dejó a los espectadores en shock. Su dura falta sobre Jakub Siedlecki de Wisloka Debica no solo atrajo críticas, sino que llevó a Podolski a presentar una camiseta del Gornik Zabrze a Siedlecki como disculpa—un gesto que habría estado mejor complementado con un nuevo par de espinilleras, dadas las circunstancias. A medida que navegamos a través de estas historias, una cosa queda clara: el fútbol continúa ofreciendo drama, emoción e intriga, tanto dentro como fuera del campo.