
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un fin de semana inolvidable para la familia Blakes, los hermanos Jaylen y Mikayla acapararon titulares con dramáticos tiros ganadores en sus respectivos partidos de baloncesto universitario, cada uno ocurriendo en un lapso de 24 horas. La notable hazaña destacó no solo sus talentos individuales, sino también el fuerte vínculo familiar que impulsa sus espíritus competitivos. El sábado, Jaylen Blakes, un base de la Universidad de Stanford, ofreció una actuación emocionante en el Dean E. Smith Center contra sus rivales de largo tiempo, Carolina del Norte. Con solo 0.9 segundos restantes y su equipo perdiendo por un punto, maniobró hábilmente a través de una dura defensa para encestar un tiro en suspensión desde el ala izquierda, asegurando el partido 72-71. Este momento fue especialmente conmovedor para Jaylen, un exjugador de Duke que había soñado con dejar su huella en uno de los recintos más icónicos del baloncesto universitario. "Tenía un defensor muy bueno sobre mí, así que decidí retroceder y hacer el tiro," recordó Jaylen, todavía incrédulo por la importancia del momento. Su padre, Monroe Blakes, presenció toda la secuencia desde las gradas, con el corazón acelerado mientras procesaba la significancia del logro de su hijo. "La pelota entró. Eso entró," pensó, disfrutando de un momento que quedaría grabado en su memoria para siempre. Al día siguiente, Mikayla Blakes, una destacada novata de Vanderbilt, creó su propia magia en un juego muy disputado contra los Volunteers de Tennessee. Con el tiempo corriendo y el partido en la balanza, ejecutó un perfecto tip-in tras un tiro fallido con solo 0.8 segundos restantes, asegurando una victoria de 68-66 para los Commodores. Esta victoria marcó el primer triunfo de Vanderbilt sobre Tennessee desde 2019, lo que hizo que fuera aún más significativo para Mikayla y sus compañeras. La emoción del fin de semana tomó un giro humorístico cuando Monroe, típicamente una presencia reservada, no pudo contener su alegría. Corrió a la cancha después del gran momento de Mikayla, para sorpresa de ella. "Yo estaba como, 'Wow. Mi papá acaba de llegar a la cancha. ¿De dónde salió?'" se rió, recordando la imagen de su padre celebrando con la multitud extasiada. El compromiso de la familia Blakes para apoyarse mutuamente en sus actividades deportivas es evidente. Monroe y su esposa Nikkia han hecho de asistir a la mayor cantidad de partidos posible una prioridad, a pesar de la distancia geográfica entre Stanford en California y Vanderbilt en Tennessee. Su feroz dedicación ha fomentado no solo un espíritu competitivo, sino un profundo amor y apoyo por los caminos de cada uno. Después del tiro ganador de Mikayla, Jaylen, que estaba de regreso en California, vio la emocionante conclusión a través de una transmisión en vivo en el gimnasio de entrenamiento de Stanford. No podía creer que ambos hermanos hubieran logrado tales hitos en días consecutivos. "Estaba pensando, 'No puede ser que ambos hayamos anotado un tiro ganador en días consecutivos,'" dijo, la emoción desbordándose después de presenciar el increíble momento de su hermana. La euforia emocional del fin de semana dejó a Monroe con un torrente de mensajes por responder, mientras familiares y amigos se comunicaban para felicitar a los hermanos Blakes. Sus experiencias compartidas y el amor que se tienen resuenan a través de sus logros en la cancha. "Compiten entre sí, pero se quieren, así que eso hace que cada uno de ellos sea mejor," reflexionó Monroe sobre la dinámica entre sus hijos. Mientras la familia Blakes disfruta de la ola de este emocionante fin de semana, sirve como un recordatorio de la magia que puede suceder en el deporte: una mezcla de trabajo duro, apoyo familiar y momentos inolvidables que crean recuerdos duraderos. Para Jaylen y Mikayla, la experiencia no se trata solo de gloria personal; representa el poder de la familia y la alegría de los triunfos compartidos, una narrativa con la que muchos pueden identificarse en el mundo del deporte.