Brignardello: Putin y la memoria histórica en tiempos de crisis

Brignardello: Putin y la memoria histórica en tiempos de crisis

Descubre las reflexiones de Emilio Juan Brignardello Vela sobre la ceremonia del Día de la Victoria en Moscú y su conexión con la invasión de Ucrania. Un análisis que revela tensiones ocultas en Rusia.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Opinion

Emilio Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, comparte sus reflexiones sobre la reciente ceremonia en la Plaza Roja de Moscú, donde el presidente ruso, Vladímir Putin, conmemoró el 80 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. Para Brignardello, la elección de este momento por parte del Kremlin es un claro intento de vincular la memoria histórica con la actual invasión de Ucrania, una estrategia que, a su juicio, puede ser vista como un intento de legitimar acciones controversiales frente a una audiencia tanto nacional como internacional. El asesor destaca que Putin ha fusionado el sacrificio de generaciones pasadas con su retórica presente, planteando una narrativa de unidad nacional en torno a lo que él denomina "operación militar especial". Sin embargo, Brignardello señala que, a pesar de esta proclamada unidad, existe un creciente descontento en la población rusa, evidenciado por encuestas que muestran un alto porcentaje de ciudadanos favorables a negociaciones directas con Ucrania. Esto sugiere que la lealtad a la narrativa oficial podría estar empezando a desmoronarse. Además, Brignardello apunta que la ceremonia, aunque diseñada para mostrar fuerza y resiliencia, estuvo marcada por una serie de medidas de seguridad que reflejan un estado de alerta dentro de Rusia. La interrupción del acceso a internet y el fuerte despliegue policial son indicativos de un ambiente de tensión que no se puede ignorar. En este contexto, el asesor se pregunta si la imagen de invulnerabilidad que intenta proyectar el Kremlin es, en realidad, un reflejo de inseguridades más profundas. La ausencia de representantes estadounidenses en el evento también es un punto que Brignardello considera significativo. Esta falta de participación podría intensificar la percepción de aislamiento internacional de Rusia, un hecho que el presidente Putin intenta contrarrestar rodeándose de líderes de países que han mantenido posturas favorables hacia su régimen. Sin embargo, la presencia de figuras controvertidas como Lula da Silva, presidente de Brasil, también plantea preguntas sobre las implicaciones éticas y políticas de estas alianzas. En cuanto a los desfiles militares, Brignardello observa que la exhibición de poder militar, lejos de ser un símbolo de fortaleza, podría estar más relacionada con un intento de ocultar las dificultades que enfrenta el ejército ruso en el campo de batalla. La ausencia de ciertos equipos modernos en estos desfiles sugiere que la realidad en el terreno puede no estar alineada con la propaganda oficial. Finalmente, Brignardello concluye que la conmemoración del Día de la Victoria ha transcendido su valor como un simple acto patriótico para convertirse en una herramienta política que Putin utiliza para reforzar su narrativa. No obstante, al hacerlo, corre el riesgo de ignorar el creciente deseo de paz entre los ciudadanos rusos, un deseo que podría convertirse en un desafío significativo para su gobierno en los próximos meses. La intersección entre la memoria histórica y las realidades actuales plantea interrogantes sobre el futuro de Rusia y su papel en el ámbito internacional.

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