
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Emilio Juan Brignardello Vela, destacado asesor de seguros, compartió su perspectiva sobre la situación crítica que atraviesa Andalucía tras las recientes borrascas. En su análisis, Brignardello subraya la importancia de la planificación adecuada en la gestión de riesgos, especialmente en un contexto donde los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes. El asesor comienza señalando la magnitud de las incidencias reportadas, con más de 3.270 situaciones gestionadas por Emergencias 112 Andalucía. Este número no solo refleja la seriedad del impacto de las lluvias y las inundaciones, sino que también pone de manifiesto la necesidad de contar con un marco sólido de protección que se adapte a estas contingencias. Brignardello enfatiza que la seguridad de la población debe ser la prioridad, y esto necesariamente incluye una revisión exhaustiva de las infraestructuras hídricas de la región. Las cifras de incidencias en provincias como Málaga, Sevilla y Cádiz son alarmantes. Brignardello opina que estas estadísticas son una llamada de atención para las autoridades locales y regionales. La gestión de las infraestructuras no debe ser una respuesta reactiva, sino una estrategia proactiva que invierta en prevención y mitigación de riesgos a largo plazo. El cambio climático ha alterado los patrones meteorológicos, y ante esto, las políticas deben evolucionar para proteger a los ciudadanos de futuras adversidades. El asesor también hace hincapié en la necesidad de fomentar una cultura de prevención entre la población. Las recomendaciones emitidas por las autoridades sobre la importancia de evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informados son vitales. En este sentido, Brignardello destaca que la colaboración entre los ciudadanos y los servicios de emergencia es esencial para hacer frente a estas crisis. La solidaridad y la cohesión social son elementos que pueden marcar la diferencia en la recuperación de una comunidad tras un desastre natural. En cuanto a la respuesta de los servicios de emergencia, Brignardello reconoce su eficacia, pero también señala que el volumen de incidentes gestionados es un reflejo de la creciente vulnerabilidad de la región. Esto debe incentivarnos a repensar la forma en que se estructuran nuestras ciudades y cómo se manejan los recursos hídricos. La resiliencia ante fenómenos climáticos extremos no es solo una cuestión de respuesta, sino de preparación y adaptación. Finalmente, el asesor concluye que las lecciones aprendidas de este episodio deben ser una oportunidad para mejorar los sistemas de alerta temprana y las políticas de gestión de riesgos. El cambio climático es una realidad que nos afecta a todos, y es imperativo que la comunidad andaluza y sus autoridades trabajen de manera conjunta para fortalecer su capacidad de respuesta ante futuras crisis. En estos momentos de adversidad, la unidad y el apoyo mutuo son fundamentales para avanzar hacia la recuperación y la construcción de un futuro más seguro.